Ya ha acabado la primera temporada de la serie y, además, se ha renovado una segunda por lo que la "épica" de Shadow (o Sombra), seguirá al menos durante un una temporada más. Y puede que la serie te haya dejado con la duda en más de una ocasión. ¿Ante quién estamos? O mejor dicho, ¿ante qué? Lo creáis o no, los dioses de American Gods no son mera fantasía. Como ocurre con todo lo que toca Neil Gaiman, tras la ficción se esconde una dura realidad que pavimenta su obra de un color especial, extraordinario, con olor a rancio y decadencia muy conocido en nuestro mundo. Esta es la magia de Gaiman, autor de obras tan increíbles como The Sandman, Coraline o Buenos Presagios, entre muchas otras.

Caminando entre dioses

Si Gaiman es célebre por una cosa es por su cuasi obsesión por lo gigantesco, por lo eterno. El imaginario y conceptos tan abrumadores como el destino o la muerte son el leitmotiv de sus obras. Además, es un autor muy leído y experimentado con la mitología, conociendo deidades y entidades propias de la historia, prehistoria y protohistoria. Esto le proporciona un arsenal de ideas y personajes que alcanzan, probablemente, su máximo esplendor en los dioses de American Gods. La serie proviene de una de las novelas más exitosas de este escritor, publicada allá por 2001. Para poder escribirla, explicó el propio Gaiman, estuvo viajando un tiempo por muchos de los lugares que luego protagonizarían las escenas.

De hecho, gran cantidad de estos sitios son reales (hasta cierto punto) y visitables. Esto nos hace poder meternos aún más en la historia, sintiendo la inquietud que transmite American Gods. Aunque la serie difiere bastante de la novela, en realidad el núcleo es exactamente el mismo: cuando una cultura viaja a una nueva tierra se lleva a sus dioses consigo. ¿Qué les ocurre a estos dioses inmigrantes? ¿En qué se convierten? ¿Qué los alimenta, los motiva y los mata? Como decíamos, el desarrollo de la obra escrita es bastante distinto que el de la serie, especialmente en cuanto a tiempos y acciones, aunque también en cuanto al protagonismo de ciertos personajes. Aún así, en realidad esto no importa porque las dos obras, como las distintas caras de los dioses, son en realidad manifestaciones de una misma cosa.

¿Quién es quién?

Y ahora, sin más, vamos a pasar a la parte que estabas buscando. Hagamos un aviso innecesario pero conveniente: todo lo que leas a partir de aquí está tildado de Spoiler. Así que cuidado. Si no has leído la novela o visto la serie, y no quieres arruinártela, no sigas leyendo. Pero si lo que quieres son respuestas, estás en el sitio adecuado.

Mr. Wednesday

Mr. Wednesday o el Sr. Miércoles, es el que comienza toda esta historia porque, básicamente, fuerza a Shadow (Sombra) a trabajar para él en una increíble peripecia. El personaje es carismático, embaucador, un tanto farsante, seductor, pagado de sí mismo, serio y jocoso a la vez... tiene, además un ojo de cada color, le acompañan de vez en cuando un par de cuervos y la tormenta está ligada a su presencia. Si a estas alturas no sabes que Mr. Wednesday es Odín puede que no hayas visto el último capítulo de la temporada. Efectivamente, "El Tercero", el "Contento en la Guerra", el "Asaltante", el "Tuerto" y otra ristra de nombres igual de sonoros son algunos de los títulos que posee este dios, el líder de los viejos dioses y cuya cruzada está encabezada en contra de los nuevos. A Odín lo conocen otras deidades que lo llaman por otros nombres más antiguos, como el viejo Wotan, una palabra procedente del viejo sajón para referirse a este dios. Grimnir, por ejemplo, es algo más oscuro ya que se refiere a uno de los disfraces de Odín, tal y como se cuenta en el Grímnismál.

Me llaman Contento en la Guerra, Adusto, Asaltante y Tercero. Soy el Tuerto. Me llaman el Altísimo y El Que Dice la Verdad. Soy Grimmir, y el Encapuchado. Soy el Padre de Todos, y soy Gondlir, el Portador de la Vara. Tengo tantos nombres como vientos hay en el mundo, tantos títulos como formas de morir hay. Mis cuervos se llaman Huginn y Muninn: pensamiento y memoria; mis lobos, Freki y Geri; mi caballo es la horca".

A Odín, como dios arquetípico, le gustaba tanto proteger a sus pueblos como engañarlos o tratarlos con crueldad. El "Padre de todos" es a la vez honesto y estafador, muy al gusto de las viejas hadas. También es sabio, pues para eso sacrificó su ojo izquierdo en el pozo de Mimir. En ocasiones es un guerrero salvaje y valiente, siempre acompañado de Hugin y Munin (“pensamiento” y “memoria” respectivamente), sus cuervos, y por dos lobos, llamados Geri y Freki. El multifacetado dios remonta sus orígenes a la cultura proto germánica pero, probablemente, podríamos tirar del hilo varios milenios atrás. Muchos paralelismos con otros dioses protohistóricos muestran a Odín en la cultura celta y otros pueblos antiguos. Pero una gran cantidad de ellos parece haber convergido en esta deidad. De ahí que sea ahora el protagonista. Todo esto explica la elección, como dios líder, en la revuelta contra las nuevas deidades. De todas formas, quedan respuestas sin resolver: por ejemplo, ¿qué relación tiene con Shadow? ¿Y con los demás dioses? ¿Y por qué?

Mad Sweeney

El tercero de los personajes mitológicos que aparece en la serie es Mad Sweeney, un gigantesco leprechaun. Gigantesco no por nada, sino porque su autor (así como el personaje descrito) mide casi dos metros. Sweeney cumple varias importantes funciones durante la serie, especialmente en la relación que tiene con Laura, la mujer muerta de Shadow. Pero más allá de ello, Sweeney es un leprechaun, un duende parte de la prole de los Tuatha Dé Danann, los hijos de la diosa Danu. Se supone que estos, junto al resto del elenco faérico, habitó Irlanda antes de la llegada de los celtas. A diferencia de otros duendes, los leprechauns están muy encasillados, y no nos referimos a si típico traje verde. De hecho, la tradición dice que era posible verlos vestidos con chaqueta roja de brillantes, botones plateados, calzas azules o marrones, zapatos grandes con hebillas gruesas de plata y sombrero tricornio de copa alta. Pero lo que sí que continúa en el tópico es su asociación al oro y a la suerte (cosa que se ve claramente en la serie). Como todas las hadas, los leprechauns son amantes de las travesuras, la fiesta y la vida díscola. La pelea de Mad Sweeney con Shadow es también otra buena muestra de que a las hadas, eso de pegarse unos contra otros, les gusta un montón.

Bilquis

Otro de los personajes más carismáticos, y más si atendemos a lo que dicen los productores sobre su protagonismo en la siguiente temporada, es Bilquis o Bliqis, una reinvención de la Reina de Saba. De hecho, el propio Mr. Nancy habla de ella como una Reina, en la acepción de diosa. Pero en realidad este es un personaje legendario procedente de los textos bíblicos y mencionada en el Corán. La Reina de Saba, según los textos, fue la gobernante del Reino de Saba, el antiguo país de los Sabeos que podría haber estado localizado en los actuales territorios de Etiopía y Yemen, cuyo centro de gobierno estaba ubicado en Marib. No obstante, no tenemos registros históricos (propiamente dichos) de su existencia aunque hay varios pretendientes. En cambio, en los dioses de American Gods Bilquis ocupa el lugar de un antiguo súcubo que consume a sus fervientes adoradores quienes le dan poder mediante su apetito sexual. En su versión moderna, la Reina de Saba termina siendo una prostituta que, literalmente, vende sus servicios a los nuevos dioses a cambio del poder que le da la frivolidad sexual de la vida moderna, sacrificada a aplicaciones de parejas.

Czernobog

Czernobog o Chernabog es otro de los extrañísimos dioses de American Gods. Extrañísimo no por nada, sino porque "el dios negro" es una deidad perdida en la historia. Sabemos que procede de la cultura eslava y que está relacionado con la muerte y el abismo. Pero estos datos los obtenemos de la cultura cristiana, lo que podría indicar una desvirtuación religiosa. Su hermano Bielebog, o Belobog, por el contrario, es una deidad eslava buena, la contrapartida de Czernobog. Puede, incluso que este Bielebog sea en realidad un acuñamiento y amalgama de dioses. En su momento, incluso, se pensaba en ambos como una representación dual, dos aspectos de un mismo dios, aunque es una hipótesis difícil de mantener. En American Gods, esta manifestación tan enrevesada y amarga, con la pérdida de la dualidad, se manifiesta en el carácter negro, resignado de Czernobog. Por cierto, una curiosidad, esta misma entidad aparece en la película Fantasía, de Disney.

Laz Zoryas

Las Zoryas acompañan en su piso a Czernobog, lo que identifica su origen eslavo, también. Estas deidades son en realidad una sola deidad en dos manifestaciones: la estrella de la mañana, la estrella de la tarde. Estas guardianas protegen a Dažbog, el Sol, dios y padre todo a la vez. Mientras que Zorya Vechernyaya, la más vieja, le abre la puerta a su padre al volver después de todo el día, Zorya Utrennyaya vela por su partida a la mañana siguiente. Gaiman, sin embargo, añadió a la tercera hermana, Zorya Polunochnaya, la estrella de medianoche, que aunque ha sido descrita en algunos mitos, en realidad, no está contemplada en la "mitología oficial" (si es que existe tal cosa). Zorya Polunochnaya duerme durante el día para velar por la noche para que "no se escape esa cosa mala que duerme entre las estrellas", junto a sus hermanas.

Mr Nancy

Uno de los dioses más importantes en American Gods es Copé Anansi, Ananse o Mr. Nancy. De hecho, este personaje tiene su propia novela entre las obras de Gaiman. Pero es que no es para menos. Anansi es uno de los personajes más importantes de las leyendas de África occidental y del Caribe, considerado el Diablo que salva. El dios araña es un personaje heróico pero taimado, cuyos fines son claramente buenos pero cuyo camino es obviamente malo, lleno de violencia y engaño. Esto también depende de la manifestación que se le de en cada una de las culturas. Procedente de las historias de Ashanti, Anansi es un consumado embaucador, capaz de robarle las historias al dios del cielo, por lo que se convierte en el cuentacuentos padre de toda la humanidad (y de ahí la insistencia de contar historias en American Gods).

Loki

Puede que no te dieras cuenta, como es lógico. Ni si quiera leyendo la novela es fácil de apreciar hasta el momento adecuado. Pero el primer dios que aparece en la serie (ejem), es en realidad Loki. O Low Key Lyesmith, que es un juego de fonética: Lo-ki Lie-Smith. O lo que es lo mismo, Loki el forjador de mentiras. Este dios es el mentiroso definitivo, más incluso que el propio Odín. Loki es hijo de los Jotun, los gigantes que representan el caos definitivo del universo. Loki es amante, precisamente, del caos y el desorden. Aunque no es técnicamente un dios, su presencia en las eddas así como su papel en la historia de los dioses le ha granjeado una posición especial en la mitología nórdica (al igual que en American Gods)

Ostara

Y llegamos a la última aparición importante de American Gods. En el último capítulo de la primera temporada aparece Ostara, la deidad que encarna la pascua (Easter en inglés). Aunque ya os explicamos de dónde viene el conejo de pascua, vamos a recordar un poco sobre este personaje mitológico. El posible origen de Ostara proviene de Eostres, Ostara en inglés arcaico. Esta diosa de la fertilidad asociada al comienzo de la primavera y del "despertar" de las fuerzas germinativas, es de origen sajón y se remonta al siglo VII. No obstante, como bien dice Mr. Wednesday, su origen es aún más antiguo ya que la humanidad ha venerado a la primavera desde el principio de los tiempos. Las manifestaciones de Ostara (o como quiera llamarse) son aún más profusas y extendidas que las de cualquier otro dios. Por otra parte, es verdaderamente curiosa la relación que se le ofrece con el cristianismo ya que la Pascua cristiana es, sin duda alguna, una de las más importantes en la historia de la humanidad de los últimos milenios.

El panteón de neón

Pero estos son solo algunos de los personajes más importantes, ni mucho menos los únicos. American Gods presenta a un elenco increíble de dioses y seres mitológicos. Incluso ideas y entelequias. Importantísimos son Ibis y Jacquel, manifestaciones de Thoth y Anubis, dioses de la sabiduría y la muerte, respectivamente, guardianes de las tradiciones y las almas (y "los mejores embalsamadores de todo el Estado de Wisconsin"). También aparece Vulcano, el dios del fuego y metal, personificación de la fuerza del volcán. El jinn (o ifrit) es otro de esos personajes mitológicos, representativo de los viejos demonios y genios del desierto... pero mucho más inquietantes son los nuevos dioses. Estos conforman un auténtico panteón hecho de plástico y cristal líquido. Neón y silicio. Dioses provenientes del frenético mundo moderno. Así tenemos a la dulce y poderosa Media, al impertinente Technical Boy, al horrible Mr. Wood (que cambia radicalmente de la novela) o a Mr. World. No vamos a desvelar los detalles más interesantes de estos personajes, que todavía guardan sus secretos. Pero podemos decir que tanto en la novela como en la serie tienen más de un as en la manga. En definitiva, este panteón refleja una sociedad moderna cuyas raíces corren cortas y han de aferrarse a un desarrollo demasiado rápido. Los "nuevos dioses" representan un Ygdrassil sin agarre, con una copa cada vez más grande, que no puede sostenerse sin convertirse en algo completamente distinto y retorcido.

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