Al menos desde el punto de vista de la calidad y el confort, puesto que tal como adelanta Bloomberg, la compañía quiere incorporar un nuevo tier premium para servir de puente entre el alquiler turístico tradicional y la comodidad y confort propia de los hoteles de lujo, enfocado a los clientes con mejor poder adquisitivo que busca esa estancia de reducida dimensión con las mismas capacidades que en su propia casa y el lujo y el confort de un gran hotel, a mejor precio y sin algunas de las comodidades propias de restauración que ofrece este tipo de establecimiento.

Según el medio de noticias, el servicio entraría en una fase de pruebas con un grupo selecto de clientes esta misma semana, y partiría de un nuevo concepto dentro de la compañía por el cual se enviarán inspectores a las viviendas que quieran entrar en el circuito premium para evaluar si cumplen con los requisitos mínimos para estar dentro del paquete premium que la compañía ofrecería en sus aplicaciones móviles y sitio web de Airbnb próximamente, de nuevo, para clientes de rentas altas o que estén dispuestos a pagar el extra por el lujo.

Esto serviría para atraer a ese cliente premium menos acostumbrado al alquiler ocasional de viviendas para estancias cortas y que prefieren el hotel, puesto que las habitaciones/casas dentro de esta selección formarán parte de un paquete separado al circuito general de Airbnb con incentivos especiales tanto para los inquilinos como para los propietarios, en una suerte de selección especial que estaría fuera de la vista de los clientes no seleccionados, ofreciendo además opciones adicionales a las del público general.

Los hoteles han perdido cierto público en los segmentos más básicos que han visto en Airbnb una alternativa más barata que el hotel ocasional, algo que no había afectado (todavía) al mercado el lujo. Veremos los movimientos de las grandes cadenas cuando Airbnb haga pública su oferta de "Selección" para los clientes premium.

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