Oriente Medio es una de las regiones más convulsas del planeta. La región, marcada en los últimos años por la brutal guerra de Siria, la crisis de refugiados y otros conflictos geopolíticos, asiste por primera vez en muchos años a un acontecimiento histórico con tintes positivos. Este martes 16 de mayo se inaugura SESAME, un acelerador de partículas que ha conseguido que países tan diferentes y enfrentados como Israel, Irán, Turquía o la Autoridad Palestina trabajen juntos para conseguir un objetivo común.

No es la primera vez que la ciencia logra unir lo que la política separa. Ya sucedió en la década de los cincuenta, cuando la construcción del mayor laboratorio de física de partículas, el CERN, se convirtió en el primer gran ejemplo de cooperación europea tras los resultados devastadores de la II Guerra Mundial. Seis décadas después, la llegada del "CERN de Oriente Medio", auspiciada por la UNESCO gracias al impulso del bioquímico español Federico Mayor Zaragoza, augura un futuro prometedor para la región, al menos en lo que a proyectos científicos se refiere.

"Cuando un israelí e un iraní no encuentren sitio para sentarse en la cafetería, no tendrán más remedio que compartir mesa y hablar. Y la investigación no podrá usarse con fines militares", explicaba Giorgio Paolucci, director científico de SESAME, en un reportaje de Luca Tancredi publicado en El País. Los países integrantes de la organización intergubernamental autónoma son Chipre, Egipto, Irán, Israel, Jordania, Pakistán, la Autoridad Palestina y Turquía, cuyo trabajo será evaluado por la Unión Europea, Brasil, Canadá, China, Estados Unidos, Japón o Rusia, entre otros.

SESAME, ciencia para la paz

SESAME (cuyas siglas en inglés corresponden a luz de sincrotrón para la ciencia experimental y las aplicaciones en Oriente Medio) es la primera gran instalación científica de la zona. El acelerador de partículas busca promover la excelencia investigadora y tecnológica en Oriente Medio y en los países cercanos, con estudios que tendrán importantes aplicaciones en ámbitos como la medicina, la arqueología, la física o la química. SESAME también pretende construir puentes científicos y culturales en la región, contribuyendo a conseguir la paz en una zona con tensiones geopolíticas, bélicas y humanitarias constantes.

La construcción del acelerador de partículas, según la información publicada por la UNESCO, supera los 110 millones de dólares (unos 100 millones de euros). La inversión realizada ha permitido completar el diseño de SESAME, cuya circunferencia mide un total de 133,2 metros, por lo que el anillo será menor que el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés) con 27 kilómetros de circunferencia o el sincrotrón ALBA de Barcelona con 268 metros de circunferencia.

Pese a sus pequeñas dimensiones, en el interior del sincrotrón, los investigadores aceleran electrones a la velocidad de la luz durante un determinado período de tiempo. Posteriormente, debido a que las partículas quedan "atrapadas" en el anillo por un campo magnético, emiten una radiación llamada luz de sincrotrón.

La inauguración de SESAME, en la que está previsto que participe el rey Abdalá II de Jordania, marca un punto de inflexión en Oriente Medio. El trabajo de los más de 300 científicos que participan en la instalación comenzó hace unos meses, cuando circuló el primer haz de partículas en el interior del recorrido circular. En los últimos tiempos, los investigadores han trabajado para acelerar los haces de partículas hasta alcanzar la energía de 2,5 GeV a la que se espera que opere SESAME. Está previsto que los primeros experimentos del "CERN de Oriente Medio" comiencen en el verano de 2017, y que contribuyan en la medida de lo posible a promover la paz en la región.