La polémica vive en las oficinas de Hawkers, ya sea por una cosa u otra. Los chicos de las gafas se han ganado la fama a pulso, a base de trillar su reputación en intensas campañas en redes sociales; aunque algunas veces se les haya ido de las manos como fue el caso de su publicidad encubierta de Forochoches. Pero, después de todo, ¿quién no conoce Hawkers? ¿Qué famoso no ha sido seducido por su marketing? La clave ha sido su modelo de negocio que ha sabido aprovechar todas las posibilidades de su entorno.

En toda esta historia, Hawkers no ha sido portada sólo por su actividad; de forma indirecta se ha visto inmersa en algunos comentarios de alguno de sus inversores. Más polémica al asador. Todo empezaba en febrero de este año cuando una foto saltaba por las redes sociales de medio país. El propietario de un Ferrari aparcaba en una zona de discapacitados de Elche jactándose de que si la gente supiese aparcar él no tendría que dejar el coche ahí. La sorpresa fue cuando se descubrió que el propietario, tanto del coche como del comentario, era Xavi FM. O lo que es lo mismo, Javier Martínez, uno de los inversores de Hawkers y cofundadores de la firma desde su creación en 2013; antes de esto había ejercido como asistente de Jorge Lorenzo. Ante el comentario, retuiteado miles de veces, la enseña española pronto debió desvincularse de los hechos catalogándolos de inmaduros.

El problema es que la cosa no ha quedado ahí. Poco se tardó en tirar del hilo del historial de Xavi FM y pronto se descubrió que este comportamiento se repetía una y otra vez. A esto se le añaden una ristra de multas por exceso de velocidad y un curioso descubrimiento: participación en carreras ilegales. Tras esto, el fiscal ha solicitado 5 años de cárcel para el accionista y otro grupo de personas por la participación en estas carreras que se suman a sus antecedentes por conducción temeraria.

En la primera vista del juicio se visionaron los vídeos de las carreras en la que, supuestamente, el inversor de Hawkers conducía un Aston Martin. Habrá que esperar a junio para conocer la declaración de la Guardia Civil. La Fiscalía pide multas que pueden alcanzar los 22.000 euros, además de las penas de cárcel y la retirada de los permisos de conducir durante, al menos, cinco años.

No está clara la posición que tomará Hawkers en esta ocasión que, tras el primer suceso se desvinculó completamente de las decisiones de uno de los miembros de su equipo. De llegar a ingresar en el penal, lo más seguro es que la compañía de las gafas tome la misma decisión.