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Alquilar piso para estudiantes no es imposible para Uniplaces

Por 6/03/17 - 11:19

¿Quién teme a los estudiantes?

Alquilar piso para estudiantes no es imposible para Uniplaces

El mundo de los alquileres no se tornaba tan animado desde hacía años. Casi siempre, cualquier referencia a este mundo en las portadas de los tabloides venían del punto de vista negativo: subidas de precios, burbuja inmobiliaria, estancamiento del sector... Pero últimamente estamos viendo lo mejor de cada casa. Si Spotahome, de los que ya hablamos anteriormente, quiere cambiar el mundo de los alquileres y transformarlos en una experiencia entretenida, Uniplaces quiere dirigirse al complejo mundo de los estudiantes.

Con sede en Londres, pero con una gran parte de su actividad en España, está considerada por Techtourgrowth50 como una de las compañías más valiosas jugando en la misma línea de Scytl, Wallapop o Carto y alguna que otra desconocida por su servicio a empresas y que les deja fuera del radar de medios.

De estudiantes para otros estudiantes

Fundada en 2011, la empresa de alquileres se creó sobre la experiencia de sus propios creadores. Como suele ser habitual en este tipo de proyectos.

Miguel Amaro, Ben Grech y Mariano Kostelec se conocieron cuando estudiaban en la Universidad de Nottingham y King's College y fue justo en esta época de estudiantes en el Reino Unido que surge la idea de crear Uniplaces. Viviendo en sus propias carnes lo complicado que es encontrar casa para un estudiante de fuera del país, se les ocurrió entrar con este nicho de negocio en un sector que estaba ya bastante saturado. Justo en ese momento empezaban a surgir una retahíla de marketplaces vinculados con todos los tipos de alojamiento posibles, véase el ejemplo de Airbnb, lo cual hacía más complicado el éxito.

Mariano, un estudiante internacional de Argentina, se encontró con el problema de la poca credibilidad financiera de los estudiantes: tuvo que pagar doce meses de alquiler por adelantado para conseguir alojamiento en Londres, nos explica. Miguel, de Portugal, se encontró con el segundo problema a bordo: la disponibilidad; se alojó en una residencia en Nottingham bastante cara porque no encontró otra opción. Y Ben con el tercer problema: la información. Se vio yendo de puerta en puerta por las calles de Nottingham intentado encontrar una habitación.

¿Cómo sería tener una plataforma en donde estudiantes de todos los lugares del mundo pudiesen encontrar su piso? Tras graduarse en sus respectivas carreras, los tres emprendedores comenzaron a preparar su proyecto en base a este claim. Con una primera versión, prácticamente en pañales, se lanzaron a un Startup Weekend en Lisboa; "se trataba de una página web de anuncios clasificados en la cual los propietarios podían añadir sus pisos y habitaciones. Los estudiantes interesados tenían que ponerse en contacto con los propietarios, ya que las reservas en aquel momento no se realizaban online", nos explica Mariano. No era el objetivo del proyecto, pero sí sirvió para darse cuenta de que había una necesidad real, tanto que en tan sólo un mes recibieron más de 200.000 visitas y 50.000 mensajes de estudiantes desesperados. ¿Su mayor petición? Poder reservar los pisos de forma online haciendo las delicias de gran parte de estudiantes Erasmus. Dicho y hecho.

Con presencia actual en seis ciudades: Lisboa, Madrid, Barcelona, Londres, Milán y Berlín, la empresa formada por aquellos cuatro fundadores tiene un equipo de 130 personas.

Imagen de Francisco Nogueira

Esos estudiantes a los que nadie quiere

La idea principal de Uniplaces iba dirigida a los estudiantes, esa etapa por la que alguna vez pasaron sus fundadores, pero serlo no es requisito indispensable. "La idea también está enfocada a jóvenes profesionales", explica Mariano, "que quieran reducir todos los puntos de fricción posibles entre inquilinos y propietarios".

De forma tradicional, los estudiantes son los menos queridos por parte de los inquilinos: jóvenes, aparentemente menos responsables y con inclinación al descontrol eran elementos que echaban para atrás a cualquiera. Para evitar estas cuestiones, Uniplaces se ha acercado a centros de estudios y universidades:

"Al tener relación tan cercana con las universidades, escuelas de negocio y empresas y embajadas que traen a sus empleados, la seguridad sobre la fiabilidad del inquilino está garantizada".

Sumado al hecho de que normalmente los estudiantes tienen a unos padres o becas que les financian, hace que sean de los que menos se retrasan en los pagos.

Respaldados por grandes inversores

Sin una nueva ronda de financiación a la vista, Uniplaces ya ha conseguido cerrar tres operaciones a cada cual más importante. La primera de ellas, lograda sólo un año después de la fundación, levantó casi 200.000 euros de inversores internacionales. Hubo que esperar a 2014 para cerrar una Serie A de 3 millones de euros para expandirse a nuevas geografías y a 2015 con otra de 24 millones uniendo a Atómico, uno de los grandes fondos a nivel europeo, en su lista de inversores.

De momento, sin beneficios por su inversión a pérdida, Uniplaces cerró 2016 con una facturación de algo más de 40 millones de euros en el valor de los contratos generados a los propietarios y esperan seguir creciendo con intenciones a expandirse a los mercados europeos en los que aún no tienen presencia.

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