"Los juegos han servido durante mucho tiempo como puntos de referencia e hitos en los progresos realizados por la inteligencia artificial". Así comienza un estudio publicado hoy en la revista Science, en el que investigadores de la República Checa y Canadá muestran los logros de un software de inteligencia artificial al que han denominado DeepStack. El sistema ha conseguido vencer a una abrumadora mayoría de jugadores profesionales de póker.

La inteligencia artificial ha ganado de forma significativa la partida a diez de once participantes en el Texas hold’em, la versión más popular de este juego. Los investigadores desarrollaron DeepStack con la idea de que compitiera contra profesionales del póker en la variante Heads-up, que se juega entre dos personas y que no tiene límite de apuestas. Por otro lado, según explica el equipo de Matej Moravc ̆ík, en comparación con otros juegos como el ajedrez, el póker es mucho más desafiante para cualquier sistema de inteligencia artificial ya que cada jugador tiene información asimétrica sobre el estado del juego.

Los datos asimétricos con los que cuentan los participantes en cada partida son similares a los disponibles en el juego Go, donde la inteligencia artificial ya ganó la partida al humano gracias al software AlphaGo. Los puntos de decisión en el póker, sin embargo, son mucho mayores en el caso del Texas hold’em, al superar la cifra de 10160. Según explican los investigadores en el estudio en Science, DeepStack utiliza el razonamiento recursivo de la técnica CFR (Counterfactual regret minimization), pero también emplea un mecanismo similar a la "intuición humana" durante las partidas.

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Fuente: Pixabay.

En otras palabras, en cada momento del juego DeepStack analiza la estrategia; en lugar de calcular todos los posibles movimientos, el algoritmo limita la profundidad y los tipos de movimientos permitidos. Esta aproximación reduce el número de posibles puntos de decisión existentes, que disminuyen desde los 10160 a aproximadamente 107, y que pueden ser resueltos por el algoritmo en apenas cinco segundos. Con el objetivo de comprobar sus posibilidades, los investigadores hicieron que el software de inteligencia artificial jugase más de 3.000 partidas de póker, en las que ganó de forma significativa a diez de los once participantes. El undécimo jugador también fue derrotado, aunque el estudio en Science aclara que no significativamente desde una perspectiva estadística.

Esta no es la primera vez que la inteligencia artificial gana al póker a los humanos. Anteriormente ya lo logró, por ejemplo, el algoritmo Libratus, cuando venció a cuatro jugadores profesionales en la versión Texas Hold’em tras participar en más de 120.000 rondas de póker. Gracias al desarrollo de DeepStack y otros sistemas de inteligencia artificial, los investigadores esperan que este tipo de algoritmos ayuden a resolver problemas de la vida real en los que se deba analizar información estratégica. Los científicos citan en el artículo en Science la defensa de recursos estratégicos o la recomendación de tratamientos médicos de importancia. Si la inteligencia artificial ya ha demostrado su potencial en los tribunales, en los mercados bursátiles o en nuestros vehículos, ¿qué no será capaz de hacer en el futuro?