Una de las imágenes más compartidas del atentado terrorista en Londres, que se salda de momento con seis muertos (incluido el atacante) y cuarenta heridos, es la de un hombre auxiliando al policía herido (y finalmente fallecido) minutos después de que fuese apuñalado por el atacante.

Ese hombre no era un simple ciudadano a quien el atentado le pilló cerca, es Tobias Ellwood, viceministro de Exteriores del Reino Unido. Un diputado del partido conservador que trató de reanimar al agente herido haciéndole el boca a boca e intentando detener su hemorragia presionando sobre la herida, como dicta cualquier manual básico de primeros auxilios.

Los servicios de emergencias no tardaron en llegar para reemplazarle, y tras casi una hora en la que los médicos y auxiliares intentaron reanimarle practicándole masajes cardíacos. Los esfuerzos de Ellwood quedaron así en nada, no pudo evitar que el policía acabase muriendo.

Ellwood tiene nociones de primeros auxilios por su pasado como militar, y su foto con la cara ensangrentada y en estado de shock, rodeado de policías y profesionales del servicio de emergencias, se convertirá en una de las más icónicas de este atentado y de la historia británica.

Los servicios de ambulancias londinenses han emitido un comunicado condenando el atentado y detallando las atenciones dedicadas hoy a las víctimas del mismo.