Las amistades entre las grandes personajes de la historia siempre resultan fascinantes capítulos. Tanto por la personalidad de cada uno y los lazos que se formaron (incluso en algunos casos podemos apreciarlos si hubo correspondencia entre ambos) como por las mutuas influencias en sus respectivas obras, como J. R. R. Tolkien y C.S. Lewis, por ejemplo.

En 1842 el escritor Charles Dickens viajó a Filadelfia, Estados Unidos para un evento literario. Edgar Allan Poe, según el protocolo de la época, solicitó una visita para conocer al autor de la famosa novela "La tienda de antigüedades". El encuentro tuvo lugar en la habitación de hotel de Dickens y se sabe que hablaron sobre literatura y sobre la necesidad de crear una ley internacional para cuidar los derechos de autor.

El joven Poe de 32 años había escrito para entonces una crítica sobre la novela de Dickens de 1840, titulada "Barnaby Rudge". En esta novela histórica basada en los llamados Gordon Riots (disturbios anticatólicos en la Inglaterra del año 1780) aparece un personaje: Grip, el cuervo. Poe dijo en su crítica a Dickens que el cuervo (que además hablaba) carecía de la carga simbólica que esta clase de ave podría representar. Este apunte sobre la obra de Dickens despertó interés en el autor inglés y en lo que Poe tenía que decir sobre su obra. Se dice también que Poe quedó fascinado al conocer que el cuervo en la novela de Dickens no sólo existía en la ficción.

Charles Dickens lo incluyó en su novela como homenaje a la querida ave que vivía con él. El Grip de la vida real fue un gran compañero para el escritor y lo quiso tanto que a su muerte mandó disecarlo. El Grip disecado no fue el único Grip que existió en la vida de Dickens, pues el autor tuvo antes otro cuervo también nombrado Grip. Se sabe que ambas aves podían articular y repetir varias frases.

Este Grip disecado vive en Biblioteca Pública de Filadelfia. Esto porque Richard Gimbel, coleccionista apasionado de Poe, adquirió esta ave precisamente por su relación con el archifamoso poema de Poe: "El Cuervo". Estudios posteriores sobre la relación de la ave de Dickens con el poema de Poe apoyan que el escritor de horror efectivamente se inspiró en ella.

Algo de esto podemos ver en el 'Método de composición' de Edgar Allan Poe, en donde nos da varios consejos para escribir de forma original. Ahí explica por qué decidió utilizar un cuervo para su poema. En un momento dice que primero pensó en un loro pero más tarde optó por un cuervo precisamente por el simbolismo que este tipo de aves representa en un tema tan universal como la muerte y la melancolía por la pérdida de un ser amado.

El encuentro que diera inicio a la relación de amistad entre estos dos grandes autores es un día en la historia que no debe pasar desapercibido y mucho menos Grip que fue una ave amada por Dickens y que dejaría su huella en el corazón de los autores. Ambos cuervos y ambos escritores pasarían a la historia.