Con una escena inicial, el director dice: "Hey, amigos. Bienvenidos a un nuevo mundo. Aquí viven los personajes y bueno, echémosle un vistazo a lo que hacen ahora". Su objetivo es presentarnos un fragmento de la realidad, de manera que la audiencia pueda aceptar su existencia y se sienta intrigada por conocer más sobre lo que ve.

Claro que en el cine no hay reglas. Si quieres poner a un grupo de señoras obesas bailando desnudas por cinco minutos pues eres libre de hacerlo, no significa que tu película vaya a ser deficiente. Pero es genial cuando la primera escena de un filme nos presenta el tono y el estilo del resto del filme con maestría. A continuación verán las escenas iniciales que nos parecen más destacables de la historia del cine en general.

10. The Social Network

Los guiones de Aaron Sorkin son conocidos por sus excelentes escenas de diálogo y estructuras directas bien construidas. La primera escena de The Social Network es uno de los mejores ejemplos. Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg) y Erica Albright (Rooney Mara) conversan en un bar mientras Ball and Biscuit hace de soundtrack.

El ritmo del diálogo es vertiginoso. Los pensamientos del protagonista vienen y van rápidamente mientras su novia intenta seguirle el paso. Vemos que Mark es algo odioso, se cree intelectualmente superior a todo el mundo, por lo que es difícil para cualquiera interactuar con él.

Su motivación inicial es que su ex-novia (la cual rompe con él luego de la conversación inicial) lo respete y se maraville por su éxito. La primera escena establece tanto el carácter del protagonista como sus motivaciones a lo largo del filme, por lo que resulta excelente.

9. Touch of Evil

Orson Welles antagoniza y dirige esta película de cine negro. Interpreta a un brutal detective que no está muy interesado en la verdad, sino en hacer su trabajo más fácil, sin importar la moralidad de sus medios. Charlton Heston es su enemigo, un agente de narcóticos honesto pasando su luna de miel en la frontera entre México y Estados Unidos.

Al principio vemos las manos de alguien desconocido preparando una bomba. Seguimos al sujeto en un plano secuencia mientras procede a colocarla en la maleta de un automóvil. Una pareja elegante se sube al vehículo y los vemos manejar por la calle principal del pueblo.

La tensión aumenta con cada segundo que pasa. El tráfico nocturno no da tregua mientras el automóvil bomba amenaza con explotar. Niños, parejas, trabajadores, todos pasan por el peligroso vehículo, solo nosotros sabemos lo que podría pasar en cualquier momento.

Por cada auto que explota en la vida real, diez mil vuelan por los aires en Hollywood. Solo pregúntenle a Michael Bay.

Sin necesidad de realizar un solo corte, el director Orson Welles nos presenta un nuevo mundo delictivo que interesaría a cualquiera, además de causarle ansiedad a la audiencia con el peligro inminente.

8. Saving Private Ryan

Ninguna otra película de guerra ha ilustrado de manera más realista la crueldad de la guerra. No lo decimos nosotros, sino los veteranos que vivieron esas batallas en carne propia.

Para introducirnos en esta realidad bélica, Steven Spielberg nos muestra el Desembarco de Normandía como nunca antes se había visto. Existen videos del suceso pero, por razones obvias, no capturan la verdadera brutalidad del conflicto.

Muertes instantáneas tanto como terriblemente lentas, gritos ahogados por balas, grupos de hombres enteros liquidados en segundos, desmembramientos, dolor extremo, sonidos infernales que martillean las cabezas de todos, etc.

"Imaginen que acaban de ver unos perritos ahogarse, todos tienen la cara de sus madres y se derriten cuando tocan el agua. Ahora, acción!".

La maestría técnica necesaria para lograr esto es increíble. El diseño de sonido fue clave, tanto el número de extras y las excelentes actuaciones de los personajes principales.

7. The Revenant

La obra maestra de Alejandro González Iñárritu utiliza tanto el plano secuencia ejemplificado con Touch of Evil, como la brutalidad de la guerra de Saving Private Ryan. Esta combinación resulta en una maravillosa batalla, tan realista como estéticamente sorprendente.

Constituye un logro técnico increíble que sirve tanto para introducir el heroísmo de Hugh Glass (Leonardo DiCaprio) como el narcisismo y psicopatía de su enemigo, Fitzgerald (Tom Hardy). La crudeza y estilo de esta escena se mantiene a lo largo del filme en general. Nos introduce a un mundo que ningún miembro de la audiencia consideraba familiar, lo que la hace merecedora de aún más elogios.

6. The Holy Mountain

Alejandro Jodorowsky revolucionó el cine con The Holy Mountain. Se las arregló para criticar las tendencias nocivas de una sociedad obsesionada con el dinero e incapaz de expiar los demonios de la guerra de su alma colectiva.

Al inicio vemos a una especie de hechicero vestido con una túnica negra flanqueado por dos mujeres rubias vestidas como Marilyn Monroe. El hombre procede a quitarles el maquillaje, desnudarlas y raparles las cabezas.

Iconos de la cultura occidental quedan totalmente vulnerables y, literalmente, desnudos. Esto constituye una excelente metáfora a lo que Jodorowsky hará en el resto de su cinta: criticar a la sociedad de manera que esta queda libre de cualquier disfraz, totalmente expuesta, tal y como es.

5. There Will Be Blood

Daniel Plainview (interpretado por Daniel Day Lewis) es uno de los personajes más profundos de la historia del cine. Su carácter destructivo, sus gestos despreciables y su codicia incontrolable son los rasgos más característicos de su personalidad.

La primera escena constituye una maravillosa introducción a su personaje. Vemos a un minero solitario usando equipos rudimentarios para extraer alguna clase mineral. Su plan falla y termina con una pierna rota, sin embargo, es capaz de arrastrarse del desolado desierto a un pueblo cercano en donde vende el producto de su trabajo por una buena suma. Sonríe cuando recibe el pago con una férula de madera en su pierna.

Sin una sola palabra de diálogo, Paul Thomas Anderson nos presenta al personaje al que vamos a acompañar a lo largo de la película, además de establecer el tono que constituye la personalidad de una de las mejores películas de la historia.

There Will Be Blood - Opening Scene (HD) from K7vn on Vimeo.

4. Inglourious Basterds

Los personajes de Tarantino son siempre memorables, pero el mejor de todos es sin duda el Coronel Hans Landa. Brutal, manipulador y demasiado inteligente para su propio bien. El cazador de judíos solo tiene una motivación: hacer lo que le convenga sin importar la moralidad. Esto lo hace extremadamente peligroso.

En la primera escena lo vemos hacer llorar a un hombre adulto con tan solo usar su ingenio sin igual. Su sutileza es lo que lo hace brillante. Los demás nazis que vemos en Inglourious Basterds son brutos y no dudan a recurrir a la violencia al menor atisbo de amenaza. Landa se toma su tiempo. La teatralidad es lo suyo y no se contenta con solo matar a una persona, tiene que hacerle saber que ha sido vencida y superada por él.

Sus métodos son creativos y, combinados con el basto conocimiento de su ámbito, resultan bastante efectivos. La interpretación de Christoph Waltz fue un elemento esencial para llevar a la vida a ese personaje, lo que lo hizo merecedor de un Óscar, al mismo tiempo siendo inmortalizado en la historia del cine como una de las mejores interpretaciones hasta la fecha.

Chapter 1 Inglorious Basterds from Escinee on Vimeo.

3. Raising Arizona

En aproximadamente doce minutos, los hermanos Coen logran un montón de objetivos, indispensables para cualquier filme de calidad: presentan a la pareja protagonista, cuentan las diversas situaciones que los llevaron al estado en que se encuentran en el presente, ofrecen un vistazo a la filosofía de vida del personaje de Nicolas Cage y establecen las dificultades con las que se podrían topar en el futuro.

En lo que a trama se refiere, ninguna película es tan efectiva a la hora de establecer el mundo en que se lleva a cabo su historia. Luego de la introducción sentimos que conocemos a los dos protagonistas, siendo capaces de interesarnos en sus vidas.

La escena se encuentra en Youtube pero con una calidad lamentable. Les recomendamos ver la película entera, es una de los mejores de los hermanos Coen, además de contener una gran actuación de Nicolas Cage.

2. Zerkalo

La mejor película de la filmografía de Andrei Tarkovsky no se podía quedar fuera. La introducción a este filme cuenta con dos partes.

En la primera vemos a un muchacho joven siendo curado de su tartamudez por medio de hipnosis. La cualidad introspectiva de la cinta nos indica que presenciamos una película biográfica.

Luego entramos al inicio de la aventura como tal. Una mujer espera sentada en la cerca que rodea su casa. Es el día en que su esposo debería volver de la guerra. No sabe si ha sobrevivido, solo le queda mirar al horizonte con la esperanza de divisarlo.

Allí empiezan los fragmentos biográficos de la vida del director. En su película más personal, Tarkovsky nos transporta a su niñez de manera mágica. La madre de Andrei se encuentra con un hombre que, desde lejos, parecía ser su esposo. Tienen una conversación intrascendente mientras vemos como la esperanza de la mujer se desvanece para siempre. Mientras tanto, el granero de atrás comienza a quemarse. La cámara comienza a retratar el incendio que da inicio a una de las experiencias cinematográficas más impresionantes y emocionales que existen.

1. Shrek

Nah, mentira.

1. Otto e Mezzo (8½)

La naturaleza de los sueños es difícil de ilustrar. Cuando estamos en uno, no hay nada más real. Cuando nos despertamos, nuestro recuerdo se convierte en un espejismo hasta desaparecer por completo, en la mayoría de los casos.

Sin embargo, Federico Fellini, el inigualable director de cine, logró algo sin precedentes con sus obras, ilustrar la experiencia humana en todo su esplendor. Pensamientos, sentimientos, sueños, motivaciones, recuerdos, todos estos elementos tienen el mismo peso en las películas de Fellini que el que ostenta la realidad superficial de la imagen "natural".

En la primera escena de su obra maestra "Otto e Mezzo", vemos al protagonista, Guido Anselmi, atrapado en el aburrido tráfico. Ve a sus vecinos con tedio mientras se desespera. La claustrofobia lo envuelve, no quiere más que salir de su auto, pero se encuentra atrapado por la proximidad de los demás vehículos.

Luego aparece afuera, volando por encima de todos. Por fin es libre hasta que alguien logra atarle una cuerda a la pierna y lo jala hacia abajo, hasta que cae hacia el mar.

A pesar de haber sido filmada en 1963, sus efectos no la delatan.

La secuencia representa la situación emocional del protagonista durante toda la película. Nos informa el tono que debemos esperar del resto. Saber qué pasa en la cabeza del héroe de un filme es esencial para entenderlo. Guido Anselmi siempre se encuentra ansiando la libertad, atrapado en situaciones en las que no sabe cómo se metió. Y cuando encuentra una salida, resulta ser temporal ya que sus miedos y responsabilidades lo jalan de nuevo a su mundo de preocupaciones.

Ninguna otra obra del séptimo arte realiza esto mejor que Otto e Mezzo, y por eso la consideramos la mejor escena inicial de la historia del cine.