El género musical clásico es complejo. Puede verse misterioso y aburrido en la superficie pero, en realidad, es algo impreciso englobar toda la música clásica bajo un mismo nombre. En cierto sentido, cada compositor se guía por sus propias reglas. Escuchar a, por ejemplo, Bach, es una experiencia totalmente distinta en comparación con escuchar a Beethoven.

Obras maestras como las que componen los genios musicales que vivieron hace siglos no se realizan de la noche a la mañana, sino que requieren años de dedicación y estudio constante. Puede que este sea uno de los motivos porque el género clásico se mantiene alejado del "mainstream". Podemos imaginarnos cómo se compuso tal o cual canción de pop, rock, rap, etc., pero el proceso detrás de, digamos, una sinfonía, nos resulta tan abstracto que optamos no molestarnos con escuchar las obras resultantes con el detenimiento que se merecen.

Es necesario que dos leyendas se junten para que entendamos.
Es necesario que dos leyendas se junten para que entendamos.

Tomando esto en cuenta, lograr que el público en general se interese por la música clásica parece ser algo complicado, ya que es un género caótico con pocos referentes contemporáneos. A pesar de estos obstáculos, Ludovico Einaudi ha tenido éxito en difundir su trabajo a gran escala. Su último disco "Elements", logró ubicarse en el puesto número doce de los quince discos más escuchados del año en el Reino Unido, hecho que no sucedía desde hace veintitrés años.

¿De dónde viene el éxito de Einaudi? Principalmente, ha logrado crear una interesante metamorfosis: la mezcla tiene una base completamente clásica. El piano es su instrumento principal, acompañado de violines, chelos, viola, etc. Sin embargo, las estructuras musicales son absolutamente modernas. Ritmos rápidos, transiciones bien construidas, canciones de pocos minutos de duración y demás. Ludovico tampoco duda en utilizar efectos de grabación que le aportan una frescura sin precedentes a sus piezas. El resultado de lo mencionado es el siguiente.

En mi opinión, esta canción es la mejor de entre sus demás obras. El director de cine Xavier Dolan la popularizó al usarla como parte fundamental de la escena más emocional de su película más aclamada hasta ahora "Mommy". La versión en vivo de esta canción es también maravillosa.

Ludovico Einaudi posee un repertorio bastante amplio. Lleva componiendo desde los años ochenta. Con más de una decena de álbumes como solista, varios trabajos para televisión, cine, danza y teatro, además de participar en la interesante campaña de Greenpeace (aportando una composición completamente nueva) con el objetivo de salvar el ártico, Einaudi es uno de los músicos más destacados de la actualidad.

Su trabajo tiene una utilidad invaluable, introducir a quien lo escuche al casi infinito mundo de la música clásica. Algo que resulta muy difícil de hacer por otros medios.

Si les interesa informarse más acerca de sus obras pueden suscribirse a su canal de Youtube.