Actualización (22 de diciembre): tras la polémica generada por la publicación de este artículo, hemos querido hablar de nuevo con Juan Urdiales, así como con el otro cofundador de la compañía, Felipe Navío. También con Álvaro Polo, ingeniero de Jobandtalent, y José Ramón Pérez, quien estuvo durante casi dos años al frente del equipo que desarrollaba el sistema de recomendación. Ellos nos han dado una visión desde dentro de dicho sistema de recomendación y nos han explicado su funcionamiento en este artículo.


"Llegó y se puso a llorar mientras nos decía que lo sentía mucho, pero que tenía que haber nuevos despidos. Cuando algunos le preguntaban, simplemente balbuceaba. No me jodas". Son las palabras de alguien que estuvo presente en las oficinas de Jobandtalent cuando Felipe Navío, uno de los cofundadores de la empresa, dio el anuncio. En realidad, la situación venía rumiándose semanas. Sobre todo en los últimos días, donde eran frecuentes las caras largas por los pasillos, las reuniones de cúpula ultrasecretas y, sobre todo, la percepción de que era absolutamente inviable recuperar la inversión que se estaba realizando. Los gastos eran demasiado altos, y los ingresos, irrisorios.

Un correo recibido el martes 14 de diciembre, casi a medianoche, hizo saltar definitivamente las alarmas: en él se convocaba a una reunión hoy mismo, 15 de diciembre, a la práctica totalidad de la plantilla. El equipo de ingenieros ha sido el más dañado por los despidos, despidos adelantados por El Español. Prácticamente un 70% se va a la calle con efectos inmediatos. Sólo en ingeniería, 37 parados más. Pero la oleada de despidos afecta también al resto: marketing, business intelligence, operaciones...

Las cartas de despido que han recibido diferentes miembros del equipo a lo largo de la mañana dejan también afirmaciones que culpabilizan a los empleados. Incluso en el caso de quienes llevaban menos de seis meses en la empresa y por lo tanto estaban bajo el contrato estándar de pruebas con el que comienza todo aquel que pasa el proceso de selección. Afirmaciones como que se está despidiendo al trabajador por "haber bajado el rendimiento de forma consciente y por tanto haber perjudicado gravemente a la empresa". Hemos querido preguntar por ellas a Juan Urdiales, coCEO y cofundador de Jobandtalent, quien desconoce si este ha sido uno de los mensajes de las misivas y no comprendería su existencia.

Felipe siguió con el anuncio: "el negocio está creciendo, pero sin el ritmo necesario para cubrir gastos". Vaya por delante que Jobandtalent se caracteriza (o al menos, caracterizaba) por ofrecer unas condiciones excelentes a sus empleados. En el equipo de ingenieros, un salario de 70.000 euros anuales es lo normal. De ahí, hacia arriba. Algún miembro de ese equipo incluso supera los 100.000 euros anuales. Así, con un solo producto, complicado cubrir gastos. Urdiales matiza: hay perfiles en torno a los 30.000 euros anuales, y en cualquier caso el gasto se justifica en que el talento que se quiso incorporar había que pagarlo, pues venía de compañías líderes donde las horquillas salariales están exactamente ahí.

Más complicado todavía si tenemos en cuenta otra frase lapidaria que nuestra fuente de Jobandtalent, que por motivos obvios requiere guardar el anonimato, nos ofrece: "ninguna empresa quiere usar la app para encontrar candidatos".

El algoritmo de Schrödinger

Parte de la gracia de Jobandtalent está en la automatización y optimización de las búsquedas. Bien se esté explorando empleo o empleado, un algoritmo de desarrollo propio se encarga de posicionar de forma óptima los resultados más acordes a la búsqueda. Es algo que Jobandtalent se ha encargado de promocionar como su principal punto diferenciador, el que le hace pasar de ser un portal de empleo sin más a un productor de tecnología. En la cara B del disco, otro empleado presente en la sala durante el anuncio de los despidos desmonta esta teoría:

"El algoritmo de matching es mentira, no existe. Se ha intentado hacer algo con redes neuronales, pero no sabían cómo entrenar los modelos y, bueno, en la práctica, los resultados que mostraban las búsquedas de empresas en la app eran pseudoaleatorios."

Sin el algoritmo, a Jobandtalent le quedaría poco más que funcionar como una ETT al uso con unas aplicaciones muy resultonas y cuidadas. Nuestra segunda fuente coincide: "en la cuarta planta de las oficinas tenías a un montón de gente haciendo llamadas todo el día, como en cualquier ETT. Todo funciona de forma humana, manual. Del algoritmo, nada."

Así, las voces que hablaban con suspicacia de "sobredimensión" de la plantilla de Jobandtalent comienzan a tener más sentido. El equipo de desarrollo de iOS lo componían doce personas. El de Android, nueve. Para un sólo producto, las cuentas no salen. Si no contribuyen a ese supuesto algoritmo, menos. Si sus sueldos están mucho más cerca de los cinco ceros anuales que de la media del sector, directamente se hace insostenible.

También se explica así que se siga buscando financiación pese a que lleva seis rondas de financiación en las que ha logrado más de 85 millones de dólares. La última de ellas le supuso 42 millones en junio. Prácticamente todo lo que había logrado en las cinco anteriores, sumado. Llegó con el objetivo de acelerar una transición hacia un modelo más propio de una ETT. Y sin embargo, los despidos han seguido goteando (quince en septiembre, dieciocho en octubre) hasta llegar al chorro de hoy. Hace unos meses también se ofrecían bajas voluntarias a cambio de suculentos finiquitos y la derivación a una agencia de recolocación que facilitaría encontrar otro trabajo a quienes se acogieran a ellas. Para Urdiales, negar la existencia y el valor del algoritmo es "injusto", ya que "existe, automatiza el trabajo de las empresas, y da muy buenos resultados". Matiza que las pymes tienen el total de la búsqueda prácticamente automatizado gracias a él, mientras que a las grandes empresas, que incorporan mayores volúmenes de trabajadores, se les proporciona un recurso humano que filtre y agilice la búsqueda. En su opinión, afirmar que el algoritmo no funciona es una "malinterpretación" de lo que ofrece la empresa.

"Es una máquina de quemar dinero". Y no sólo en plantilla: nuestra fuente alude a las carísimas fiestas organizadas por la directiva como parte del origen del malestar de algunos empleados. Estos eventos son vox populi en el sector. En una entrevista con Hawkers en octubre de este mismo año, les preguntamos por sus famosas fiestas, y su respuesta fue "sólo hay unos más fiesteros que nosotros en este mundillo, y son los de Jobandtalent". No obstante, para Urdiales esto no puede ser fruto de otra cosa que de la malinterpretación:

"Hicimos una fiesta, en julio, la típica fiesta de verano de las startups. Eramos más de 200 personas, y la planeamos para que fuese lo más low-cost posible. Incluso compramos nosotros mismos el alcohol y la comida, y la hicimos a las afueras de Madrid, y no en el centro, precisamente para contener el gasto. No sé de dónde puede salir una frase así."

Las últimas cuentas publicadas datan de 2014, ya que en 2015 no las presentaron. En aquel entonces, el poco más de millón de euros de ingresos suponía un crecimiento moderado respecto a años anteriores. En contraste, los gastos se dispararon. Y con ellos, las pérdidas. Durante los dos años que han pasado desde entonces, la plantilla no ha dejado de engrosarse, y el grueso de los ingresos ha tenido su origen en las diferentes rondas de financiación que han llegado. "Está muy claro: la aplicación no da dinero", nos asegura una de nuestras fuentes.

Sentencia duramente:

"Cuando dependes de la inversión, y no consigues que haya un retorno por ti mismo, pasa lo que pasa. Los fundadores son unos niñatos, su único poder es haber conseguido engañar a tantos para que invirtieran en ellos. No hay tecnología, esto es una ETT como cualquier otra. Se van a cenar y a emborracharse a garitos caros, y engañan a otros con dinero que van a hacer lo mismo. Y al final, otra ronda de financiación. Cualquiera con sentido común huiría de un negocio así."

Al ritmo de gasto que tiene Jobandtalent, ninguna de las fuentes consultadas cree que vaya a durar mucho, al menos, tal y como lo conocemos. Es más: otra fuente nos asegura que sólo estamos ante la primera fase de esta nueva ronda, y que más despidos se sucederán en los próximos meses. Juan Urdiales argumenta que obviamente había que reestructurar la empresa para hacerla más rentable. "Estos despidos son una decisión muy dura, pero así la compañía podrá ser rentable más rápido. Tenemos un crecimiento de un 30% mensual, lo que queremos es ser rentables lo antes posible". Sobre las supuestas cenas y fiestas para cerrar nuevas rondas, se muestra confuso: "personalmente, duele escuchar algo así. Con Atomico, nuestro último grupo inversor, nunca me he ido de cena ni de fiesta. Para llegar hasta aquí hemos pasado varias veces por análisis muy rigurosos que miden el producto, la viabilidad comercial, el estado financiero... Son afirmaciones que quieren restarnos credibilidad, a nosotros y a nuestros inversores".