El confeti, papelillo o papel picado es un elemento festivo propio de la Navidad que se viene encima. Estimo que todo el mundo sabe lo que son: pequeñas piezas de papel de colores que se lanzan al aire para dar un tono festivo a la celebración.

Los que más sabrán de confeti, en realidad, serán los barrenderos; quienes recogerán la mañana de Año Nuevo inherentes cantidades de confeti de las calles. Porque reconozcamos que lo único divertido del confeti es tirarlo, no recogerlo. De todas formas, si miramos para atrás en la historia de estos adornos festivos, la situación ha mejorado mucho desde el 1296-1706 en adelante, donde nació el confeti, y no como papel. Seguramente el de antes era más difícil de recoger.

Pero empecemos por el principio. Lo que es la costumbre de tirar cosas al aire siempre, o casi siempre, ha existido. Ya hace 5.000 años se cultivaban en la antigua China rosas con el fin expreso de usar sus pétalos lanzándolos al paso de los emperadores. También en la Europa de la Edad Media, se utilizaban pétalos de flores para agasajar a reyes y nobles. Y ya existía la costumbre de tirar el arroz en las bodas, cuya caída viene a ser parecida, desde la misma Europa de la Edad Media (antes de eso comenzó en Oriente, probablemente en la India).

El conffeti tradicional servido en las bodas italianas.

Sin embargo, nada de lo anterior se llamó confeti nunca. La palabra viene del italiano confetti. Y en realidad los confetti originales son pequeños dulces hechos de almendras y azúcar. Varían de color cuando se adornan con colorante alimentario, pero siempre parece pequeñas piedritas, no totalmente redondas sino almendradas.

Durante el Carnaval de Venecia, donde la nobleza se disfrazaba para salir a mezclarse con el pueblo con máscaras, el elemento más importante de este carnaval, nació el verdadero confeti. Los festejantes se divertían arrojándose mutuamente puñados de confites, los pequeños dulces hechos de almendras y azúcar (confetti, en italiano) en los salones de la nobleza. En las fiestas populares, en las que tarde o temprano siempre se acababa por imitar los usos de la clase dominante, los confites también se pusieron de moda, pero pronto fueron substituidos por el más económico papel picado, que conservó el nombre de confetti. Al llegar al castellano, perdió una t, con el fin de adaptarse a nuestra grafía.

Lo que nosotros entendemos por confeti, el papel, responde a la palabra italiana de coriandoli. Y el conffeti dulce o confites, usualmente se entrega en Italia hoy día como regalo de matrimonio.

De todas formas, seguramente lo que cae en la gran fiesta de Fin de Año en las plazas y reuniones sea más correcto llamarlo “ticker tape”. Los «ticker tape parade» son por definición desfiles o eventos que tienen lugar siempre en un entorno urbano o urbanizado, y que permiten que grandes cantidades de papel triturado (originalmente papel normal a trozos, pero ahora en su mayoría confeti profesional) sean lanzados desde edificios de oficinas cercanas o con cañones de aire hacia la ruta del desfile, escenario, o en general zona de la celebración, creando un efecto de lluvia o nieve de papel.

Ticker tape parade in New York City in honor of the Apollo 11 astronauts, August 1969.

El concepto original está asociado con Estados Unidos, sobre todo con la ciudad de Nueva York. Originalmente los papelitos provenían de los cartones del telégrafo, en los que se hacían agujeros (parecido a lo que se hace con los recambios para cartapacios). Y el término que se le daba a este, ticker tape, originalmente se refería a la salida de papel de las máquinas de telégrafos (recuerda al sonido producido por esta máquina al imprimir), los dispositivos utilizados en las casas de la bolsa para proporcionar cotizaciones bursátiles actualizadas de forma remota.

Entonces, durante la época de esplendor de la bolsa, específicamente una notoria celebrada el 28 de octubre de 1886, durante la dedicación de la estatua de la libertad, varias personas echaron por los aires los sobrantes de los cartones; y tanto gustó esta manera de celebrarlo, que desde entonces, ante las buenas noticias y en las celebraciones en general, se extendió la costumbre de echar confeti hasta volverlo una tradición.

La costumbre ya se ha extendido de Italia y USA a todas partes, por ejemplo, se hace en Fin de Año, pero también se puede encontrar en deportes como en Final Copa del rey, Carnaval, los cumpleaños o a causa de un mitin político. En política, ya que estamos, es especialmente grande en la elección de los presidentes de Estados Unidos donde llegan a tirarlos hasta desde aviones.

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