Aylan Kurdi, el niño sirio que apareció sin vida a las orillas de una playa turca, conmocionó al mundo entero. Se convirtió en el símbolo de los refugiados que huyen de países como Siria, en guerra desde 2012 por los enfrentamientos entre los partidarios del presidente Bachar Al-Assad y los rebeldes.

En Canadá, la fotografía del pequeño Kurdi impactó por partida doble: la tía del menor vivía en este país. La cercanía familiar de una de las víctimas más polémicas de la crisis de los refugiados tocó directamente a Canadá y empezó a cambiar el parecer de la opinión pública.

Más de un año después de la publicación de la fotografía, el país ha acogido a 27.580 refugiados sirios dentro de un plan que se inició en noviembre de 2015 y que pretendía dar asilo a 25.000 exiliados por la guerra.

El presidente, Justin Trudeau, acudió a dar la bienvenida a los primeros refugiados que llegaban al país. "Welcome Refugees" sigue siendo el eslogan principal de la página web del Ministerio de Inmigración y Refugiados, creado especialmente para la gestión de los inmigrantes como un órgano separado del Ministerio del Interior.

Además de las acciones desde el Gobierno, existen en Canadá organizaciones de iniciativa privada que patrocinan la llegada de los refugiados. De los 27.500 refugiados que han llegado hasta ahora, 10.000 lo hicieron gracias a las iniciativas ciudadanas.

La ONG Humanity First Canadá, con sede en Reino Unido, se desplaza directamente a los campos de refugiados y hace la función de mediador entre los patrocinadores y los demandantes de asilo. Desde septiembre, han logrado que 200 refugiados sirios lleguen a Canadá.

Los recién llegados, incluidos los refugiados que han ido llegando desde noviembre de 2015, cuentan con todos los derechos, menos el de voto. Además del acceso a los servicios sociales como la educación y la sanidad, los exiliados obtienen a su entrada en el país un permiso para trabajar y clases gratuitas para aprender el idioma local.

La solución ante la llegada de Trump

Desde que el republicano Donald Trump ganó las elecciones de Estados Unidos, muchos mexicanos están valorando mudarse a Canadá. Según el medio CBC, los altos directivos del Ministerio de Inmigración y Refugiados se han reunido para discutir el posible flujo de inmigrantes procedentes de México tras el resultado de los comicios.

Pareciera que Trudeau y el presidente mexicano Enrique Peña Nieto hubieran precedido el futuro cuando decidieron, el pasado mes de julio, eliminar la visa que restringía la entrada de mexicanos a Canadá desde el año 2009.

A partir del 1 de diciembre, solamente es necesario rellenar la Autorización Electrónica de Viaje (eTA por sus siglas en inglés), la cual tiene un costo de 7 dólares canadienses y vigencia de 5 años.

"Canadá tiene el placer de cumplir con el compromiso del Gobierno de eliminar el requisito de visa para los mexicanos, y esperamos con gusto los beneficios sociales y económicos que esto traerá a ambos países, sobre todo a la clase media aquí en Canadá", explica Justin Trudeau en la página web oficial del Gobierno.

La ONG Humanity First se encarga de ofrecer asistencia a todo tipo de inmigrantes en Canadá. El presidente de la organización, Aslam Daud, explicó en una entrevista con Hipertextual que las ayudas, dependiendo de los recursos, van desde comida, ropa, billetes para transporte público a la búsqueda de alojamiento y empleo.

Daud, quien define el sistema inmigratorio de Canadá como "robusto", sostiene que el multiculturalismo es una de las fortalezas de los los ciudadanos en Canadá, quienes "viven en diferentes trasfondos étnicos y culturales".

"Cada año recibimos cientos de refugiados y otros nuevos inmigrantes en Canadá. Los inmigrantes mexicanos serán mucho más que bienvenidos", añade.

Carlos Nájera comparte la visión del presidente de Humanity First en cuanto al trato de los inmigrantes. El mexicano, quien pasó más de dos años en Canadá, vivió durante 6 meses en el país para aprender inglés. Más de un año después de regresar a México, volvió a Canadá por una chica. En ese año, era obligatorio obtener la visa para entrar en el país, pero para Carlos no fue ningún problema porque recibió una carta de invitación por parte de su novia.

A pesar de haber entrado por la vía legal, Carlos no obtuvo el permiso de trabajo necesario para encontrar una ocupación acorde con sus estudios. Trabajó de jardinero, empacando donas, recogiendo los escombros de construcciones, dando clases de salsa y apoyando a un club de conversaciones de español. A pesar de los diferentes trabajos que hizo durante su estancia, Nájera afirma que Canadá es un país que "tiene una gran apertura cultural y ningún problema relacionado con el racismo".

Explotación laboral

Los inmigrantes en Canadá son bienvenidos a nivel social y político en el país, pero parece ser que no todos han conseguido las mejores condiciones laborales. Según un estudio facilitado por la unión de trabajadores United Food and Commercial Workers (UFCW) a Hipertextual, entre los migrantes que trabajan en la agricultura son comunes la explotación laboral y los abusos a pesar del convenio entre los Gobiernos para el trabajo temporal del los mexicanos.

Cada año, más de 19.000 trabajadores mexicanos acuden a Canadá para trabajar en campos agrícolas del país bajo el Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales (PTAT) entre los dos países.

"Para los cientos de hombres y mujeres que trabajan en el sector de la agricultura, sus derechos son esencialmente ignorados como en el siglo 19", reclama el reporte de 2015 El estatus de los trabajadores de granjas migrantes en Canadá.

La unión creó en 2002 la Alianza de los Trabajadores en Agricultura (AWA, por sus siglas en inglés) con el objetivo de apoyar a los inmigrantes y reclamar sus derechos como trabajadores. Con el apoyo de los centro de ayuda repartidos por todo el país, la AWA ha hecho el seguimiento de 60.000 casos de inmigrantes con el objetivo de equiparar los derechos y las condiciones de trabajo para los recién llegados y la fuerza de trabajo canadiense.

En todos los países del mundo, el sistema migratorio tiene carencias. La llegada de los refugiados a Europa solamente puso de relieve una situación que ya existía antes de la crisis humanitaria. Mientras que Canadá ha acogido a 27.500 refugiados, los 28 países de la Unión Europea han reubicado a 2.000 de los 160.000 acordados.

La victoria de Trump en Estados Unidos ha metido el miedo en el cuerpo a muchos mexicanos y la revocación de la visa les pone el camino más fácil. El sistema migratorio puede tener algunas fallas en algunos aspectos laborales para los migrantes, pero una cosa está clara: los mexicanos serán bienvenidos a un país que está preparado para acogerlos.