Insultos, amenazas, cuentas con una caricatura como foto de perfil y cientos de mensajes idénticos. Los bots en México son el pan de cada día en Twitter. Los blancos más comunes son periodistas, comunicadores y activistas.

Algunos se dedican a hacer spam para enterrar tendencias que reflejen el malestar político y social del país y otras a atacar directamente con amenazas o burlas a un blanco específico.

Lo grave sucede cuando el ataque bot y las cuentas apócrifas rebasan las barreras digitales y se convierte en una amenaza real, como sucedió con la periodista estadounidense Andrea Noel, quien había denunciado una agresión sexual vía Twitter. Si bien recibió miles de mensajes de solidaridad, también miles de cuentas amenazaron con violarla, matarla y le dijeron que se lo merecía por "puta" y "por vestirse así".

Poco después fue molestada en su propia casa, y recibía mensajes de usuarios anónimos que le decían exactamente dónde estaba cada vez que salía a un lugar público. Noel terminó por abandonar el país.

Recientemente, el periodista Héctor de Mauleón usó su columna en el diario El Universal para denunciar las amenazas de muerte que recibió su amigo el escritor Rafael Pérez Gay en su hogar por parte de un vecino. Mauleón recibió amenazas vía Twitter, gente que compartía fotos de armas y mensajes como "Oye hijo de perra @hdemauleon te metiste con las personas equivocadas. El Patrón ya dio la orden a los plomazos". Twitter ya ha eliminado todos los mensajes.

Acciones similares han ocurrido con activistas de la comunidad LGBTTI y con el autor de la petición, Alberto Escorcia, quien ha investigado desde hace algunos años el movimiento de los bots con fines políticos en Twitter.

Escorcia fue recibido por el Ayuntamiento de Barcelona después de ser amenazado por sus publicaciones respecto a la creación de tendencias falsas en Twitter para modificar la percepción pública sobre ciertos temas y personajes de la realidad política y social de México.

Los bots no sólo promueven odio, también han resultado ser instrumentos publicitarios para [la promoción de películas, nuevas series de televisión e impulsar la imagen de políticos. En pocas palabras, están al servicio del mejor postor.

La petición de Change.org dice:

Esto debe parar, se debe respetar la libre expresión y, además, Twitter como compañía debe hacer algo al respecto, como atender más rápido las denuncias y mejorar su sistema de filtrado más a allá de lo que tiene ahora.

Hipertextual buscó al equipo de comunicación de Twitter México para conocer la postura de la empresa respecto al tema, sin embargo, hasta la publicación de esta nota no han respondido.