El ocho de marzo, Día Internacional de la Mujer, Andrea Noel estaba en el piso. Un sujeto no identificado acababa de bajarle la ropa interior mientras caminaba a plena luz del día en una de las colonias más cosmopolitas de la Ciudad de México. Inmediatamente se levantó y acomodó la ropa, mientras su agresor salía corriendo.

En los instantes siguientes, Andrea Noel se encontró con el dilema al que toda mujer víctima de una agresión sexual se ha enfrentado: ¿Debería dejarlo pasar con el riesgo de quedarme con esta impotencia y permitir que se lo haga a otra mujer? ¿O debería hacer algo aunque esto me someta a un proceso humillante y agotador?

Andrea Noel decidió hacer algo.

Noel pidió los vídeos de seguridad de los edificios aledaños al suceso para ver mejor a su agresor. En su cuenta de Twitter puso un fragmento del vídeo esperando identificar a la persona que le había bajado la ropa interior.

Las reacciones no se hicieron esperar. Mucha gente se solidarizó con Noel, pero otros tantos se dedicaron a amenazarla, a llamarla “puta”, a culparla por utilizar vestido. Incluso algunos medios sostuvieron la hipótesis de que todo había sido un montaje orquestado por Noel para convertirse en un fenómeno “viral” y ganar popularidad. La vida de Noel cambió. Algunas amenazas incluían fotografías de ella en el momento en que las leía y alguna vez fue acosada en su domicilio.

Mientras tanto, usuarios de Twitter comenzaron a identificar a su agresor como Andoni Echeve, un conductor de un programa de bromas de mal gusto llamado Master Troll.

Su compañero, apodado Rey Grupero, salió a su defensa en un vídeo de YouTube donde su discurso no le ayudó mucho al decir que nunca agrederían así a una mujer, y que en su programa lo más que llegarían a hacer sería robar besos, matizando algunas agresiones sexuales como "admisibles."

El caso de Andrea Noel escaló tanto en la conversación publica que se convirtió en uno de los motivos de la marcha del 24 de abril contra la violencia de género. Junto con los feminicidios impunes de Ciudad Juárez y Ecatepec, el tema del acoso callejero tuvo mucha fuerza porque es algo que todas las mujeres de la Ciudad de México vivimos a diario, como lo visibilizó el fenómeno #MiPrimerAcoso, en el que miles de mujeres contaron sus historias de agresión sexual. Lo que le había pasado a Andrea Noel nos había pasado a todas.

Echeve sostuvo que él no era el agresor. Mientras tanto, Telehit había decidido suspender su programa. Los abogados de Echeve le recomendaron pagar el viaje de regreso de Noel para que ella pudiera seguir el proceso. Echeve consiguió otro vídeo de uno de los edificios cercanos al lugar donde había sido la agresión sexual y donde se podía apreciar mejor la cara del agresor. El ex conductor presentó un peritaje del vídeo como parte de la defensa.

La Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales, autoridad mexicana que llevó el caso, se declaró incompetente para analizar los vídeos presentados. Los peritajes que ayudaron a determinar que el agresor no era Echave fueron hechos de manera independiente por las partes involucradas. Andrea Noel y Echave hablaron en privado y poco después Noel retiró las acusaciones en su contra.

Esta mañana Echave publicó una carta pública donde relata lo que vivió en estas semanas:

Fue luchar contra medios y contra esta sociedad, los cuales de "violador hijo de puta escoria de la sociedad" no me bajaban. Hicieron un linchamiento sin argumentos, una campaña publicitaria en la cual citan que soy un agresor figura pública. Me señalan sin conocerme y la gente lo aplaude, siguieron creando la imagen de un criminal sin ver que hay daños que no se pueden reparar, señalando a alguien que no fue.

Aunque en la reciente Reforma Penal prevalece la presunción de inocencia, en la opinión pública se fabrican culpables para satisfacer el deseo de justicia.

Esta peligrosa práctica del linchamiento público tiene daños irreparables, como el caso de los atentados en el maratón de Boston en el que usuarios de Reddit “encontraron” antes que la policía a un culpable. Se llamaba Sunil Tripathi, un joven con problemas de depresión que había desaparecido de su casa semanas antes del atentado terrorista. Con fotografías, los usuarios de Reddit pudieron sostener la identidad de Tripathi. Los medios recogieron esta versión y pronto la familia Tripathi no sólo tenía que lidiar con la desaparición de su hijo, también con millones de personas que los vinculaban con un atroz crimen. Hasta que se encontraron a los verdaderos responsables, la familia recibió millones de mensajes desagradables.

Cuando no existían las redes sociales, el poder de condenar sin juicio era un monopolio de los medios de comunicación sin ética periodística, pero ahora la condena pública se parece más a una quema de brujas donde el usuario promedio de cualquier red social emite juicios precipitadamente. Puede que estas acciones respondan a la lentitud de las instituciones de justicia para resolver casos, pero es importante preguntarnos qué clase de autocontroles éticos nos ponemos.

Muchos temas convergieron en el caso de Andrea Noel. Su caso tocó problemas muy profundos de la sociedad mexicana, problemas importantes que también deben estar en el debate público, pero mientras hablabamos de todo lo demás y fabricamos una distracción, el problema central sigue ahí y el agresor de Andrea Noel está impune en las calles.