Efectivamente han existido innumerables acciones, declaraciones, investigaciones, etc., que han logrado que el Presidente Peña Nieto sea motivo de polémica, sin embargo, la suspicacia de que existan personajes que de un momento a otro lo cuestionen en público cuando por más de cuatro años mantuvieron la voz baja, provocan la duda: ¿acaso esto es parte de la acostumbrada mecánica para dramatizar realidades?, ¿en serio ahora hasta el mandatario es el personaje favorito a golpear de "buenos y malos" únicamente por invitar al "enemigo número uno" de México, Donald Trump?

De los errores de un Gobierno al espectáculo del señalamiento

Y es que el botón de emergencia para lanzarse a diestro y siniestro con críticas hacia Peña Nieto fue la confusa, cuestionable, torpe, etc., invitación de Donald Trump a suelo mexicano.

Es verdad que el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos ha merecido el desprecio del pueblo mexicano debido a sus innumerables expresiones de rechazo por los mexicanos, pero ni los ataques a los derechos humanos y muertes de periodistas, ni la crisis de seguridad, desapariciones y narcotráfico que existen en Michoacán, Guerrero, Iguala y Tlatlaya (sólo por mencionar los lugares más comentados), ni la falta de crecimiento económico, tuvieron el peso suficiente para que estos comunicadores alzaran la voz, no sólo al Presidente, sino al equipo completo del Gobierno actual para solicitar las explicaciones que un pueblo, siempre expectante del decir de sus líderes de opinión, estaba en espera de recibir.

Así fue que momentos, casi segundos, después de la visita del señor Trump a México diversas personalidades de los medios de comunicación mexicana salieron a ‘manifestar’ su descontento:

Martha Debayle, la conductora que fue cuestionada por la audiencia gracias a su frase "yo no hago radio para gente jodida".

Carlos Loret de Mola, el conductor estelar del noticiero matutino de Televisa.


Eduardo Videgaray, efectivamente como te vino a la cabeza, es el hermano del ahora ex secretario de Hacienda Luis Videgaray.

Estos sólo por mencionar algunos que hicieron lo "menor", que es una expresión directa al Presidente Enrique Peña Nieto en redes sociales, pero hubo otros casos en los que incluso les pareció necesario (¿o será "oportuno"?) hacer una entrevista para darle duro:

Denise Maerker, la periodista quien recién ocupaba el lugar del señor Joaquín López Dóriga en el horario estelar de noticieros Televisa.

Y la más comentada por conocidos, extraños y hasta contrarios fue la entrevista de Carlos Marín a Enrique Peña Nieto:


Ah, pero en esta ocasión, incluso hasta uno de los pioneros del entretenimiento en YouTube, Werevertumorro, consideró valioso u oportuno para entretener criticar al Presidente Enrique Peña Nieto:

¿En serio el tema a cuestionar sólo es la invitación de Donald Trump a México? ¿Eso fue suficiente para despertar toda la ira de estos comunicadores hacia el Presidente? ¿O será que a final de cuentas Donald Trump y la rivalidad con México es un muy buen tren al que subirse y armar drama?

Y no es que el señor Trump sea bienvenido a México, por supuesto que un porcentaje muy limitado de mexicanos lo aceptaría con las manos abiertas, la preocupación de fondo es continuar desde el pedestal de los medios declarando guerras donde no las hay. O... ¿a qué se refieren todos estos personajes de la comunicación al exigir a Peña Nieto una explicación de por qué no fue contundente al decirle al candidato a la presidencia de Estados Unidos que México NO pagará por el muro? ¿Se trata sólo de ser valientes en el discurso y vapulear a un gobernante enfrente de todos, o se trata de ser críticos en forma y fondo de lo que a México efectivamente le ha hecho daño desde aquella Revolución que traía ideales sociales más que de entretenimiento público?