En la mitología romana, el dios Júpiter se envolvía de nubes para ocultar sus "travesuras". Sólo su esposa Juno, la diosa romana que representaba la maternidad, era capaz de penetrar entre la niebla y discernir el verdadero carácter de su pareja.

De forma análoga a la historia de la cultura clásica, el planeta Júpiter, considerado como el más grande de todo el sistema solar, se envuelve en un velo de nubes que nos impide conocer en detalle este mundo. Con el objetivo de desvelar sus misterios, la nave Juno fue lanzada en el año 2011. Desde aquel entonces ha recorrido 3.000 millones de kilómetros hasta casi alcanzar este planeta gaseoso.

La sonda Juno estudiará el interior de Júpiter, así como el origen y la evolución del planeta más grande del sistema solar

Durante su trayectoria por el cosmos, Juno ya ha realizado algunas mediciones interesantes sobre el viento solar que azota Júpiter, y que está detrás de sus resplandecientes y coloridas auroras. El trabajo complementario al realizado por el telescopio Hubble y, especialmente, su llegada a Júpiter, están considerado como uno de los avances científicos más importantes de 2016.

El lunes 4 de julio, cuando Juno alcance por fin su objetivo, comenzará el estudio de un planeta gaseoso masivo que nos puede aclarar múltiples aspectos acerca de los orígenes del sistema solar. La sonda se acoplará en la conocida como órbita polar, donde se sumergirá entre el planeta y un "cinturón" de radiación, de forma que Juno podrá situarse a una distancia mínima de 5.000 kilómetros de Júpiter. Uno de los grandes desafíos de la misión es, precisamente, soportar los cinturones de radiación del planeta, provocados por el fuerte campo magnético de Júpiter. Su órbita permitirá que la sonda sobrevuele este mundo sin que las regiones de mayor radiación golpeen directamente a la nave, como muestra la siguiente infografía de la NASA:

El viaje de Juno por el universo, considerado como la distancia más larga recorrida por una sonda que se "alimenta" de la energía solar, es uno de los retos superados por esta misión de la NASA. Si consigue soportar los cinturones de radiación, este proyecto de exploración espacial tendrá como objetivos determinar el origen y la evolución de este planeta, para luego investigar acerca de su estructura interior, su atmósfera profunda y la magnetosfera que le rodea.

La nave Juno, que forma parte del programa New Frontiers de la NASA, estudiará a Júpiter hasta febrero de 2018, cuando está previsto que termine la misión. La sonda complementa así el trabajo iniciado por New Horizons, el proyecto especial para desvelar los secretos de Plutón. Así podremos responder a algunas de las grandes incógnitas acerca de Júpiter y entender un poco mejor el proceso de formación de los planetas en nuestro sistema solar.