Convertido en uno de los gurús más famosos de los últimos años, Alejandro Jodorowsky ha vuelto a desatar la polémica en Twitter. El artista chileno, que desde hace tiempo difunde ideas pseudocientíficas en las que mezcla el tarot con la psicomagia, ha justificado el abuso sexual al decir que "puede ser feroz o puede ser seductor si es un incesto", según sus propias palabras.

El director y actor ha borrado uno de los mensajes en la red social, en el que aconsejaba a una joven que había sufrido abusos sexuales de niña que disfrazara a su pareja de la persona que lo hizo para así excitarse. Jodorowsky ha tratado posteriormente de justificar sus declaraciones utilizando algunas de las ideas de la psicomagia, una disciplina inventada por él mismo que no cuenta con ningún tipo de evidencia científica.

Cualquier "ocurrencia" cura si crees en ella

Jodorowsky es un charlatán que, aprovechándose de la fama que alcanzó como guionista de cómics, director de cine, novelista y actor; desarrolló una teoría pseudocientífica conocida como psicomagia. Como destapó el periodista mexicano y escéptico Mauricio Schwarz hace una década, esta disciplina se basa en que cualquier "ocurrencia", por descabellada que sea, "cura" a los pacientes.

Para Jodorowsky, las enfermedades son sueños, mensajes que revelan problemas no resueltos. Los enfermos sólo se "curan" con milagros si creen en ellos

En palabras del divulgador, "la idea detrás de la "psicomagia" es que, según Jodorowsky, todo el mundo tiene exactamente el mismo imaginario simbólico sexual-sanguinario-freaky-copromítico que distingue a Jodorowsky. Esta es la base que determina, por dogma de fe, que Jodorowsky entiende la mente humana mejor que nadie. Él es la "mente humana" arquetípica y perfecta en la que cabe la mente de todos los demás, y por ello, es precisamente Jodorowsky el elegido para inventar los rituales simbólicos que curarán los males de las personas".

Su libro Psicomagia, editado por Siruela, recoge algunos ejemplos de la teoría que Jodorowsky defiende, y que le ha llevado en las últimas horas a justificar de forma delirante el abuso sexual. Sin embargo, no es la primera vez que el artista chileno difunde ideas cuanto menos polémicas. En esa obra, Jodorowsky anima a una mujer que tiene un hijo homosexual pianista a crear un muñeco de vudú y rellenarlo con trozos de cabellos, retales de ropa, uñas y miel, con el fin de mejorar la relación con él.

En otra ocasión, aconseja a una joven, abandonada por su padre, que vaya a su tumba y deposite un algodón manchado de sangre menstrual y miel. Ese mismo libro recoge un nuevo consejo a una señora que padecía de vértigo, ante la que Jodorowsky plantea frotar sus plantas de los pies contra la vulva de otra mujer con el objetivo de tener una "revelación salvadora". Y es que, según este famoso charlatán, "el significado simbólico de sus vértigos era miedo a ser engullida por su madre, pavor ante el sexo materno". Ejemplos como éste muestran las descabelladas teorías de un gurú que ha aprovechado su fama como artista para afirmar cualquier tipo de tontería amparándose en la psicomagia que él mismo predica.

No es la primera vez que el artista chileno, reconvertido en psicomago, ampara prácticas peligrosas o violentas sin evidencia científica

Como recogen en la sección El Rastreador de eldiario.es, no es la primera vez que Jodorowsky sugiere la justificación del abuso o un acto que roce la violencia sexual. El propio actor admitió que, durante el rodaje de la película El Topo, violó a la actriz Mara Lorenzo durante una escena. Auténticas atrocidades que destapan el verdadero carácter del artista reconvertido en psicomago, una disciplina que hoy en día continúan sus hijos con giras por todo el mundo.

A pesar de sus peligrosas y pseudocientíficas ideas, el chileno ha sido invitado en numerosas ocasiones a hablar en programas de la radiotelevisión pública sobre la pseudomagia y el tarot, sin que nadie hiciera algo al respecto. El propio gurú rechaza la medicina diciendo que "las enfermedades son sueños, mensajes que revelan problemas no resueltos". A su juicio, "para que lo extraordinario ocurra es necesario que el enfermo, admitiendo la existencia del milagro, crea firmemente que se puede curar". Afirmaciones como éstas muestran que las ideas de Jodorowsky, lejos de basarse en cualquier evidencia científica, son mera superchería. Ahora, además de postular creencias inverosímiles, ha vuelto a desatar la polémica justificando un delito como el abuso sexual y el incesto.