El mundo de la innovación y el emprendimiento vive días convulsos. Por unos lados sólo recibe malas noticias y por otro celebra uno de sus mejores momentos.

Por primera vez en la historia, las empresas dedicadas al sector de la biotecnología han registrado una facturación prácticamente igual a la del sector del turismo en España. Es decir, que al que hasta la fecha ha sido uno de nuestros principales bastiones financieros le están saliendo pares con muy buenas perspectivas a futuro. ¿Quién dijo eso de que España solo era un lugar de sol y playa? Los resultados del último informe de ASEBIO muestran un panorama completamente diferente y, sobre todo, esperanzador. Aunque Jorge Barrero, de COTEC, nos puntualiza que "la biotecnología no es un sector, sino un vector de crecimiento". Junto a las TIC, la biotecnología es la que aporta más valor añadido:

"Es importante ver cómo muchas empresas se han unido al sector, es decir, la extensión de una tecnología para que se convierta en algo rutinario. Y ver cómo esta tiene la capacidad de reconvertir muchos modelos de negocio tradicionales."

Esto se traduce en empleos, riqueza a corto, medio y largo plazo en el país y sobre todo una evolución de otras vías productivas que se creían estancadas. Según el propio informe, una de las mayores barreras para este crecimiento es la carencia de infraestructuras especializadas. Y, contra todo pronóstico, las ayudas públicas su mayor revulsivo, como ya se recordó con la publicación del informe COTEC 2016.

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Quizá los últimos datos buenos...

Sin embargo, y a tenor de las últimas noticias por parte del sector público, es probable que los buenos resultados obtenidos en este último informe no vuelvan a repetirse en mucho tiempo. La felicidad dura poco en la casa del pobre. El último recorte, tanto de felicidad como de dinero, ha venido precisamente de ese ansiado sector público. El Gobierno, a cinco días de haber cerrado las urnas, ha metido la tijera de forma drástica a uno de los fondos públicos más populares del mundo del emprendimiento: ENISA. Y pese a que este fondo tiene la capacidad de afrontar los golpes de una forma mucho más amortiguada que otros, no es una buena noticia.

Los resultados de las empresas biotecnológicas se están poniendo a los niveles pre-crisis, por lo que un parón ahora sería perder esta segunda oportunidadDe 20,4 millones de euros, el presupuesto se ha reducido a 1,7 millones. Y esto es solo la punta del iceberg. Jorge opina que a este recorte le siguen otros 400 millones aproximadamente, exigidos por la Unión Europea, que aún no han dado la cara. "No está claro dónde van a ir, pero si se aplican a la ciencia será la puntilla para cuatro años terribles." Y el sector de la biotecnología es algo que está creciendo cada día más y más; está en la sociedad y, casi todos los aspectos de la tecnología están empezando a depender de ella. En opinión de de Jorge, "se está empezando a biotecnologizar la economía".

Un parón en la promoción pública, no solo del sector bio, supondría volver a niveles de hace unos años. Aunque los políticos, y las reformas que están llevando a cabo, están empeñados en tener una visión a corto plazo, la idea es tener una visión de años. Es decir, lo que estamos viendo ahora no es una consecuencia de algo formalizado hace unos meses, sino hace unos años. La pregunta, que plantea Jorge, es que con estos recortes cómo estaremos dentro de cinco años". 2007 fue un año muy bueno para la biotecnología pero la crisis y, por tanto, los recortes, lastraron años de esfuerzo. Ahora, y tras el informe de ASEBIO, se demuestra que volvemos a estar en valores de 2008, pero con más fortaleza y una lección aprendida: "no se puede tener sectores de alta tecnología sin apoyo del sector público". Los últimos informes del FMI demuestran que los sectores públicos, de países como Estados Unidos, son los que más promocionan la innovación. Es decir, "el lugar más capitalista del mundo es el que más sabe lo que funciona", confirma Jorge.

Al final, todo se resume en que no puede existir tecnología, ni replicar los últimos datos de ASEBIO, sin el éxito de lo público. Y lo público no puede beneficiarse de la tecnología sin el éxito de esta.