Google, de nuevo en problemas, y de nuevo en Europa. El conflicto reciente con la Unión Europea por los cargos a la compañía por abuso de posición dominante se acentúan con una ampliación de esta misma acusación.

Esta vez, el dardo ha ido a la diana de Google Shopping y la forma en que se promocionan sus resultados en las búsquedas en Google en cuanto a comparaciones de compras. La Unión Europea considera que se favorece de forma sistemática a este servicio propio de la compañía.

Así, dos nuevos pliegos de cargos se han incorporado a los cargos anteriormente presentados en abril, ya que la publicidad mostrada por AdSense, el servicio de publicidad programática de Google, también estaría restringiendo de forma artificial la capacidad de competidores de Google para aparecer en las búsquedas.

Ahora falta ver cómo responde Google para defenderse de estas acusaciones, para lo cual tiene un plazo de ocho semanas. De no resultar satisfactorias para los responsables de Competencia en la Unión Europea, Google se enfrentaría a las consecuencias de una actuación que "proteja a los consumidores europeos y garantice una justa competencia en los mercados."