Para comprar un coche nuevo hay que ir a un concesionario. En estos momentos es casi imposible comprarlo por Internet, como mucho podrás realizar algún tipo de reserva, pero has de acudir al concesionario a finalizar la compra. Esto desde el punto de vista del papeleo pero existe otro motivo por el cual queremos ir a concesionario: ver, tocar, oler y sentir al coche que vamos a comprarnos.

Muy poca gente compra un coche sin haberlo visto antes en el concesionario, sin haberse subido dentro, tocado todo lo posible su interior, analizado el maletero, los extras y sin haberlo probado durante un breve espacio de tiempo. Poder ofrecer todo esto a los clientes implica que los concesionarios tienen que tener una pequeña gran representación de su catálogo en cada concesionario de cada ciudad para que puedas tocar el volante y decir: lo quiero. La realidad virtual podría cambiar todo esto y de paso, al propio concesionario.

Los dispositivos de realidad virtual son multitud y cada pocos meses se presenta o un nuevo sistema o una actualización. Oculus Rift, el casco VR de Huawei, PlayStation VR, Gear VR de Samsung, HTC Vive y todos los que nos quedan por conocer. La tremenda oferta y la mejora de estos sistemas posibilitará en no tantos años como pensamos que podamos probar un coche sin estar en el coche y con un nivel de realismo digno de la realidad. ¿Te imaginas lo que puede cambiar esto en la industria del motor?

Concesionarios como simples tiendas con simuladores

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Los concesionarios podrían cambiar radicalmente su planteamiento y tan solo necesitarían tener una pequeña maqueta del interior del coche junto aun asiento para que con los sistemas de realidad virtual podamos sentarnos sobre algo real pero el resto sería virtual. Yo me imagino a los concesionarios con una fila de simuladores y con clientes probando sus coches. Esto que puede sonar muy futurista nos permitiría configurar nuestro coche tal y como lo queremos y simularlo al completo.

No tener coches de demo reduciría los costes de un concesionario enormemente.

En la actual poder probar exactamente el coche que vayamos a comprarnos es casi imposible porque los catálogos de extras son tan extensos que los concesionarios tendrían que tener cientos o miles de coches para probar. Solo puedes probar el coche que te vas a comprar si el que te compras es el de pruebas.

La simulación te permitirá ir realizando cambios sobre la configuración del coche: color interior, equipo multimedia, volante, cambio manual o automático... en directo y así podrás comparar y salir de dudas. Ahora te tienes que montar en el coche de exposición pero si es de color oscuro el interior y tu lo quieres claro, tendrás que tener fe en que te gustará, con la realidad aumentada solo tendrías que cambiar una configuración para ver el coche tal y como lo recibirás, al menos de una forma más o menos realista.

Si los concesionarios no tienen coches de demo, serán mucho más pequeños

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Los concesionarios son instalaciones muy grandes porque tienen que almacenar productos muy grandes. Con la realidad virtual esto no sería tan necesario y podrían reducir el espacio que necesitan y por tanto reducir costes.

Al igual que la reducción de costes que sufriría por no tener coches de demo, el no tener que almacenarlos sería un ahorro muy importante pero sobre todo una inversión mucho menor a la hora de abrir uno. Podríamos tener pequeñas tiendas/concesionarios para que puedas probar un coche y si te gusta, ir al concesionario a terminar el papeleo. Imagina los centros comerciales o los aeropuertos con pequeños simuladores para que todos los clientes que estén por la zona puedan probar un coche sin moverse del sitio: a nivel publicitario supondrá una auténtica revolución para los fabricantes de coches.

Y el futuro pasa por comprar coches desde casa

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Si podemos tener un sistema de realidad virtual en nuestras casas podríamos probar cualquier coche de cualquier fabricante sin salir del salón, podemos estar horas y horas hasta elegir el acabado adecuado y los extras necesarios. El siguiente paso sería ir al concesionario pero, ¿por qué no hacer la compra desde la propia página web del fabricante? Si lo tenemos todo claro solo tenemos que rellenar un formulario, seleccionar la forma de pago y enviar la solicitud. El propio fabricante la analizaría y validaría la misma para informar de la viabilidad de la financiación si es necesaria y el plazo de entrega.

Comprar un coche sin salir de casa será posible gracias a la realidad virtual, eso sí, ahora mismo, no hay nada que cambie la experiencia de ir a un concesionario y tocar, ver, sentir y oler tu futuro coche. Tiempo al tiempo eso sí.