La finalización del Proyecto Genoma Humano abrió la puerta a un viejo sueño de la medicina: utilizar la secuenciación del ADN para entender el origen de las enfermedades. Si se lograba determinar las mutaciones genéticas que causaban una patología, sería más sencillo mejorar el diagnóstico precoz y, tal vez, desarrollar terapias para "corregir" ese tipo de errores en el genoma. Desde aquel lejano 2003, la base de datos Online Mendelian Inheritance in Man (OMIM) ha recopilado más de 6.000 enfermedades con 150.000 variantes genéticas asociadas.

Un estudio publicado hoy en Nature Biotechnology describe por primera vez a trece "superhéroes" que han conseguido esquivar los errores o mutaciones que presentan en el ADN. La investigación, liderada por la Escuela Icahn de Medicina del Monte Sinaí y la compañía Sage Bionetworks, ha llevado a cabo una aproximación diametralmente opuesta a la realizada tradicionalmente. En lugar de buscar los "defectos" genéticos que causan las enfermedades, los científicos se han centrado en estudiar la secuencia del genoma de miles de personas para encontrar aquellos individuos que, a pesar de presentar una determina mutación, no desarrollan dicha patología.

Los "trucos" en la salud... y en la enfermedad

De las casi 600.000 muestras de ADN analizadas, los investigadores han determinado que 13 personas son "resilientes" a sus propios errores genéticos. En otras palabras, a pesar de presentar mutaciones en su ADN que normalmente se relacionan con un trastorno, estos individuos son capaces de resistir y esquivar los defectos en el genoma sin mostrar síntomas clínicos de la patología. "Es un gran trabajo de investigación", señalan las fuentes consultadas por este medio, que destacan que "si ya es poco frecuente determinar una mutación de una enfermedad rara, es todavía más difícil que en una misma persona se den cambios en el ADN que les confieran resistencia a un síndrome específico".

La investigación se ha centrado de forma tradicional en identificar los "errores genéticos" que se asocian con una enfermedad"La mayor parte de estudios genómicos se centran en determinar la causa de una enfermedad, pero vimos que era oportuno saber qué hace que una persona esté sana. La evolución a lo largo de millones de años ha producido más mecanismos de protección de los que conocemos en la actualidad. Caracterizar las triquiñuelas de nuestros genomas nos permitirá revelar los elementos que promueven la salud de formas que nunca imaginamos", ha explicado Eric Schadt, profesor de genómica del Monte Sinaí. El trabajo analizó el ADN de doce bases de datos construidas anteriormente, cribando 874 genes asociados con 584 patologías de tipo metabólico o neurológico, entre otras. Los genomas procedían de adultos que nunca habían sido diagnosticados con este tipo de enfermedades. La lectura de su ADN permitió identificar a trece individuos completamente sanos que, sin embargo, presentaban variantes genéticas relacionadas con ocho síndromes diferentes.

CRISPR
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"La investigación genómica tradicional se ha enfocado en la enfermedad, pero esta investigación muestra lo beneficioso que resulta estudiar la salud y la resiliencia, para así entender los mecanismos de protección que presentan aquellas personas con defectos genéticos patogénicos", ha comentado Eric Topol, director del Instituto Scripps de Ciencia Traslacional. "Los resultados [del trabajo] son curiosos", dice la fuente consultada por Hipertextual, sobre todo a nivel de curación de esas variantes genéticas y su penetrancia en las bases de datos. El concepto de penetrancia, en términos generales, es la probabilidad que tiene una persona de desarrollar una determinada enfermedad si tiene una mutación específica.

En el futuro habrá que desarrollar investigaciones mucho más grandes para determinar los mecanismos que nos protegen frente a una patologíaGracias a este trabajo en Nature Biotechnology, los científicos han podido conocer a trece "superhéroes" que han conseguido esquivar los defectos genéticos que, de manera tradicional, les hubieran "condenado" a padecer una patología. Los resultados del estudio no solo muestran que existen mecanismos que nos protegen frente a este tipo de errores en nuestro genoma, sino que también revelan que se necesitarán investigaciones con millones de muestras de ADN para identificar a más "superhéroes" y las triquiñuelas que presentan en su genoma para ser capaces de resistir el desarrollo de una enfermedad.