La Asociación Americana de Automóviles (AAA) ha realizado una encuesta que preguntaba a conductores estadounidenses sobre su confianza en la conducción autónoma y los datos han sido demoledores, un resultado que demuestra que queda mucho por hacer por los fabricantes para vender las bondades del futuro del automóvil.

Según la AAA el 75% de los encuestados no confía en la conducción autónoma.

¿Cuál puede ser el problema de esta falta de confianza? Lo primero es que de momento estamos hablando de una tecnología demasiado verde ya que no está en una fase muy avanzada del desarrollo. Ford ya nos avisó hace unos meses que aún queda mucho y que todavía no hemos entrado en la fase decisiva que la confirmará como viable o no viable.

La adopción de la conducción autónoma es un proceso a largo plazo que tiene que comenzar con la compra de coches que tengan características con cierta autonomía como los asistentes de aparcamiento, los de frenado automático o los que mantienen una distancia de seguridad con el coche que nos precede. Es importante que los conductores vayamos acostumbrándonos a relegar algunas tareas al coche para que nuestra confianza en ellos crezca.

De esta encuesta también se desprende esto mismo, los conductores de este tipo de coches son más propensos a ver con buenos ojos que el coche conduzca solo, mucho más que los usuarios de coches sin este tipo de ayudas. Los datos avisan también que es muy importante realizar pruebas sobre esta tecnología por lo que los fabricantes van a tener que realizar un esfuerzo enorme para que los usuarios puedan testear a los coches autónomos.

Esto es lo que "ve" un coche autónomo como el Ford Fusion Autónomo

Esta encuesta se realizó sobre 1.832 entrevistas telefónicas en enero de 2016.

Volkswagen realizó un estudio en Alemania para poner a prueba a los usuarios. El engaño se centraba en hacer creer a un número de conductores que iban a probar un coche totalmente autónomo pero que realmente estaba conducido por una persona escondida. Este análisis lo usaron precisamente para medir la confianza de un cliente que nunca había probado un coche autónomo. Los responsables afirmaron en su momento que a los 10 minutos el conductor engañado estaba tranquilo y acostumbrado a no manejar el coche.

Volviendo a los datos de esta encuesta, se desprende un dato fantástico y que confirma que nos gusta lo nuevo y adaptarnos. El 61% dijeron que querían tener un sistema de control de crucero adaptativo, alerta de cambio de carril y otros servicios semi-autónomos de los coches actuales.

La confianza en el coche autónomo será la clave que permitirá a esta tecnología avanzar y es un camino que debe comenzar ya. Recuerda: en el futuro vamos a sentarnos en el interior de robots que serán los responsables de nuestra seguridad y la de la gente que esté alrededor. ¿Será complicado de asumir?