El próximo 5 de febrero Graphenano iba a presentar sus baterías de grafeno, la promesa para la industria del vehículo eléctrico que iba a revolucionar el sector al ofrecer una gran densidad en poco espacio y peso. Esto se traduce en autonomías equiparables a los coches convencionales y tiempos de recarga bastante reducidos, las dos grandes peticiones que hacemos a este tipo de coches.

Pero algo ha sucedido según Forococheseléctricos que ha derivado en un retraso de la presentación hasta finales de febrero. Según el portal el retraso se debería a problemas con uno de sus socios, que es el que habría solicitado esta demora a última hora.

La revolución del los coches eléctricos podría pasar por el grafeno y comenzar en Yecla (España)

El objetivo de la presentación era ofrecer los primeros datos de sus prometedoras baterías de grafeno así como realizar un tour por sus recéis estrenadas instalaciones en Yecla, Murcia, para acabar confirmando que a finales de marzo ya producirían baterías. Todo parece haberse retrasado por causas desconocidas lo que nos hace, y espero realmente equivocarme, pensar en que era muy precipitado, que es raro que otras grandes compañías como Samsung o LG o Tesla no hayan investigado con grafeno, y si lo han hecho y no lo han publicado quizá sea porque no es tan prometedor.

A finales de 2014 ya nos avisaron que sus baterías podrían llegar en 2015, y en febrero de 2016 esperamos solo conocer más datos. Estas son algunas de las ventajas de este tipo de baterías según Graphenano:

  • Un coste, según la compañía, inferior en un 77% en comparación con las de litio
  • Mayor seguridad
  • Aceptarían más potencia para la carga (menos tiempo para cargarlas)
  • Y su densidad sería mucho más elevada

¿Era demasiado bonito?

Son promesas complicadas de prometer porque al ser tan optimistas, un pequeño desliz puede suponer el fin antes del comienzo, y el retraso antes de presentar su primer avance es peligroso. De forma realista, creo que aún faltan muchos años para que veamos este tipo de baterías en coches de producción, seguimos en fase de solución a problemas fruto de una nueva tecnología y no deberíamos esperar el futuro de la automoción en un mes.