«La **Luna** es más diversa de lo que parecía en un principio». Así de tajante se muestra Bradley L. Jolliff, profesor de ciencias planetarias en la Universidad de Washington, al comentar los últimos resultados de Yutu sobre la superficie de nuestro satélite. El robot chino ha podido extraer y analizar muestras rocosas del suelo de la Luna, hallando un tipo de mineral no descubierto en anteriores misiones Apolo. Cuarenta y seis años después de la llegada del ser humano a nuestro satélite, la Luna sigue albergando sorpresas tan inesperadas como esta.El hallazgo de estas rocas permite estudiar la estructura geológica y la evolución volcánica de la Luna

**Yutu** es el robot chino enviado al satélite por el gobierno de Pekín a finales de 2013. Tras el alunizaje, el también conocido como **Jade Rabbit** sufrió una serie de problemas mecánicos que hicieron peligrar la misión. Por fortuna la agencia espacial logró mantener en funcionamiento el robot, convirtiendo a China en el tercer país en explorar *in situ* la Luna, tras los logros conseguidos por Estados Unidos y la antigua Unión Soviética en la década de los sesenta y los sesenta. Después del alunizaje de Yutu sobre una región conocida como *Mare Imbrium*, la misión china ha explorado la superficie del satélite, con el fin de entender un poco mejor su estructura geológica.

Los resultados han sido publicados hoy en la revista *Nature Communications*, dando a conocer un mineral desconocido hasta la fecha por anteriores iniciativas espaciales como las misiones Apolo. En la zona explorada por la sonda **Chang’e-3** se ha encontrado un tipo de basalto que había permanecido oculto durante cerca de cuatro décadas. El hallazgo de este mineral, según los científicos, nos permite saber más acerca de la composición del manto lunar -que podría ser menos uniforme que esta misma superficie en la Tierra-. Además, la investigación profundiza en la evolución de los procesos volcánicos que han ocurrido en el satélite en los últimos tres millones de años.

NASA (Wikimedia)

La localización donde alunizaron Chang’e-3 y el robot chino Yutu es idónea para explorar una **superficie volcánica desconocida hasta el momento**. Las estimaciones planteadas por sondas que orbitaban la Luna habían indicado que existía más variedad en las rocas presentes en la superficie del satélite, pero no había sido posible realizar una demostración empírica al no muestrear *in situ*. Con la llegada de Yutu la comunidad científica esperaba estudiar con mayor detalle el suelo lunar, un objetivo por fin alcanzado hoy mediante la publicación de este trabajo. Según sus conclusiones, «esta zona relativamente joven de la Luna, que **pudo formarse hace 2.960 millones de años**, posee características mineralógicas únicas».

El estudio también muestra el posible hallazgo de un nuevo tipo de roca basáltica que no había sido recogida en misiones anteriores como Apolo, pero que tampoco había sido descrita en meteoritos lunares. Los científicos han determinado la composición de la muestra mediante el uso de dos espectrómetros situados en el robot Yutu. Gracias a estos instrumentos han comprobado que las rocas recogidas presentarían un 5% de dióxido de titanio y al menos un 10% de olivina, una constitución química que sugiere la **formación de «magma híbrido»** en esta región del satélite. Con este hallazgo podemos conocer más acerca de los procesos volcánicos y la estructura geológica de la Luna, cuarenta y seis años después de que pisáramos por primera vez su superficie.

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