Olaf Speier / Shutterstock.com

Los teléfonos aúllan, las seseras hierven y las calculadoras echan humo tras las elecciones de ayer. Los medios de comunicación atronan y cada día que pase sin que se llegue a un acuerdo va a parecer una eternidad. El nuevo panorama político en España se resume en incertidumbre. Nunca desde la Transición se había visto un panorama así.

### ¿Ahora qué?

Sin una mayoría absoluta ni una coalición lógica y esperable en el Congreso, la Constitución española prevé un protocolo a seguir en el caso de que ningún candidato obtenga la confianza del congreso en su artículo 99.

>1. Después de cada renovación del Congreso de los Diputados, y en los demás supuestos constitucionales en que así proceda, el Rey, previa consulta con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del Presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno.

>2. El candidato propuesto conforme a lo previsto en el apartado anterior expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara.

>3. Si el Congreso de los Diputados, por el voto de la mayoría absoluta de sus miembros, otorgare su confianza a dicho candidato, el Rey le nombrará Presidente. De no alcanzarse dicha mayoría, se someterá la misma propuesta a nueva votación cuarenta y ocho horas después de la anterior, y la confianza se entenderá otorgada si obtuviere la mayoría simple.

>4. Si efectuadas las citadas votaciones no se otorgase la confianza para la investidura, se tramitarán sucesivas propuestas en la forma prevista en los apartados anteriores.

>5. **Si transcurrido el plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato hubiere obtenido la confianza del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo del Presidente del Congreso**.

El candidato propuesto por el Rey (un mero protocolo sin relevancia que nunca trasciende a las urnas) tiene que obtener una mayoría absoluta en la primera votación. Si no es así, una mayoría simple (más votos a favor que en contra) en la segunda votación, dos días después que la primera. Si los partidos no llegan a ningún acuerdo tras esa segunda votación, se les da un plazo de **dos meses** para hacerlo.

Si tras ese tiempo no se alcanza un pacto que derive en la elección de un nuevo gobierno, **las Cortes se disuelven y se convocan nuevas elecciones**. Lo cual podría suceder a mediados de marzo, ya que la la sesión constitutiva del Congreso está fechada para el 14 de enero.

Ahora en Hipertextual

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.