Abdelhamid Abaaou era uno de los terroristas más buscados en el continente europeo. No en vano los servicios de seguridad de Francia y Bélgica trabajaban para localizar al considerado como "cerebro" detrás de los atentados de París, los ataques del pasado viernes 13 de noviembre que han dejado más de 130 fallecidos por el momento y decenas de heridos.

La redada antiterrorista realizada ayer en el barrio de Saint Denis dejó dos muertos, varios heridos -entre ellos efectivos policiales- y siete detenidos. Esta misma mañana, la fiscalía francesa difundía a los medios de comunicación una breve nota en la que afirmaba que el cerebro de los atentados de París se encontraba entre los dos fallecidos, junto a una mujer que se habría inmolado. Las autoridades han declarado lo siguiente:

Abdelhamid Abaaoud, habiendo sido formalmente identificado a través de comparación de trazas papilares, fue hallado muerto durante el asalto de la RAID de la calle Corbillion en Saint Denis en la noche del 18 de noviembre. Su cuerpo fue descubierto en el inmueble lleno de impactos [de bala].

La identificación de Abdelhamid Abaaou ha sido posible gracias a la realización de una prueba de ADN. En primer lugar, la policía científica tomó muestras de la saliva del cadáver, aunque los estudios también pueden llevarse a cabo con otros fluidos biológicos, como sangre o semen. Tras realizar el protocolo de extracción de ADN de estas muestras, considerada como una técnica de rutina en los laboratorios, los investigadores llevan a cabo un perfil genético.

La saliva no contiene ADN, pero se encuentra en un medio lleno de células epiteliales, que una vez desprendidas se mezclan con el fluido¿La saliva contiene ADN? Como explican en la página del Cuerpo Nacional de Policía, "un hombre puede generar entre 1 y 1,5 litros de saliva diarios". Su función principal es lubricante y facilitadora en la masticación y la deglución. Pero este fluido no contiene per se células, por lo que tampoco tiene ADN por sí misma. Sin embargo, la Policía Científica aclara que "se encuentra en un medio lleno de células epiteliales", es decir, en el epitelio bucal. Las células se desprenden de manera continua, por lo que se entremezclan con la saliva. Esta es la razón por la que "un chicle puede contener células del epitelio bucal que son nucleadas y por tanto contienen ADN; en un filtro de cigarrillo nos podemos encontrar células adheridas a él que se han desprendido del epitelio labial", explican.

Según fuentes consultadas por Hipertextual, anteriormente se realizaban dos pruebas (llamadas PCR y electroforesis) para determinar la huella genética del individuo sospechoso. La primera técnica también se conoce como "reacción en cadena de la polimerasa" y sirve para amplificar o fotocopiar las muestras de ADN obtenidas. Una vez que los científicos cuentan con cantidad suficiente de ADN, se llevaba a cabo la digestión mediante unas enzimas de restricción y la electroforesis. Estas dos últimas pruebas consisten en identificar un trozo específico de nuestra información genética, que funciona como una suerte de "huella dactilar" a nivel molecular. En este documento, realizado por la Federación Española de Biotecnólogos, puedes saber más sobre esta antigua metodología.

atentados de París
science photo | Shutterstock

El gran avance de las técnicas de secuenciación del ADN ha permitido que hoy en día se usen pruebas más específicas, exactas y económicas. El propio FBI explica en su página web que realizan "perfiles genéticos" en la identificación de personas como el "cerebro" de los atentados de París. Lo hacen mediante técnicas automatizadas e instrumentos de tipo high-throughput, que permiten un trabajo mucho más rápido. A la vista están los resultados de la policía científica francesa: veinticuatro horas después de la redada, ya habían determinado que el segundo cadáver pertenecía a Abdelhamid Abaaou.La secuenciación del ADN permite identificar unas pequeñas regiones llamadas "microsatélites", que se comparan con parientes del sospechoso

Para realizar esta identificación, los especialistas proceden a secuenciar el ADN del sospechoso a partir de la saliva, como apuntaba la fiscalía. En particular se utilizan unas regiones pequeñas de la molécula que porta nuestra información genética, conocidas como microsatélites. En este documento del FBI se especifica que se hacen análisis de las secuencias short tandem repeat autosómicas y las del cromosoma Y en el caso de varones. Si se tratara de una línea femenina, como nos explicaba la Dra. Carme Barrot, responsable de Laboratorio de Genética Forense de la Universidad de Barcelona, se secuenciaría ADN mitocondrial, presente en el exterior del núcleo de nuestras células y que heredamos siempre de nuestras madres.

El documento de la fiscalía también aludía a la "comparación" de trazas papilares. ¿Qué significa esto? Cualquier perfil genético que se haga debe compararse con otro, ya que solo así identificaremos a un sospechoso como el "cerebro" de los atentados de París. El FBI explica que cuentan con una base de datos con la que determinar a un sospechoso. Pero la comparativa genética debe realizarse con parientes muy cercanos de la persona. En el caso de Abdelhamid Abaaou, la familia había declarado que "querían verlo muerto", por lo que imaginamos que está colaborando estrechamente con la policía, según recogía The New York Times. De este modo, las muestras de ADN obtenidas a partir de la saliva del cadáver se habrían comparado con la información genética de sus parientes. Dado que la mejor comparación es con familiares de primer grado (padres, madres e hijos), los científicos podrían haber comparado el ADN mitocondrial del terrorista con el de su madre o el ADN del cromosoma Y con las secuencias de su padre. De acuerdo a NYT su progenitor regenta una tienda de ropa en Molenbeek, un barrio de Bruselas, por lo que tal vez pudo ser él mismo el que donó su ADN -no sabemos si su madre aún vive- para identificar a su hijo ayer fallecido e implicado en los atentados de París.