La pregunta lleva años rondándonos. ¿Realmente existe un gen de la homosexualidad? Es decir, ¿es la genética la que dicta nuestra orientación sexual? Hasta donde sabemos, y en respuesta rápida al asunto, no. Desde luego, si algo está claro es que no existe un factor único (y mucho menos claro) que determine nuestra preferencia a la hora de elegir pareja. Entonces, ¿se debe única y exclusivamente a una cuestión cultural? Bueno, ¿he dicho ya que no es una cuestión nada clara? Algunos científicos están empeñados en encontrar el dichoso gen de la homosexualidad. Lo cierto es que a la luz de los últimos resultados el debate está lejos de terminar. Más bien todo lo contrario. Vamos a verlo.

La complicada relación genética

El tema de la preferencia sexual ha sido siempre objeto de mucho revuelo. Desde acciones sociales a barbaridades históricas, el hecho de elegir a una persona de tu mismo sexo como compañero no es algo que se vea con absoluta normalidad. Por desgracia. Independientemente de la opinión, lo que sí es cierto es que desde hace décadas los investigadores tratan de buscar una razón para que esto ocurra. En primer lugar, las relaciones homosexuales o bisexuales no son solo propias de los humanos. Se han observado en más de mil quinientas especies documentadas de animales "superiores". Y si algo tenemos en común todos los seres vivos de este planeta es una cosa: los genes. Todos tenemos un sistema genético que define al 90% lo que somos. Hasta el condicionamiento del medio está modificado (o modifica a) por la genética. Pero, por supuesto, también hay un factor cultural. Entonces, nuestra Las prácticas homosexuales y bisexuales se han observado en miles de especies animalesorientación sexual ¿se debe al factor genético o al cultural? ¿Existe el tan buscado gen de la homosexualidad?

El mayor estudio realizado hasta la fecha, que ha analizado casi 400 familias con gemelos, cree que existe una relación. Según el estudio, hay una región en el cromosoma 8 humano que ayuda a condicionar la orientación sexual en los hombres. Para encontrar esta relación, han analizado gemelos que compartían orientación sexual con otros en los que la pareja difería en sus preferencias sexuales. Lo que han observado es una correlación en esa zona, de manera que las parejas de gemelos homosexuales y las parejas de gemelos heterosexuales mostraban un mayor parecido entre sí, en dicha zona, mientras que las parejas de gemelos con preferencias diferentes mostraban modificaciones genéticas varias. La zona en cuestión abarca los alrededores del "centro" del cromosoma 8, así como varios loci del gen X (Xq28, el cual ya ha dado mucho que hablar con anterioridad).

¿Existe un gen de la homosexualidad?

Entonces, en qué quedamos, ¿existe o no existe el gen de la homosexualidad? Es importantísimo no confundir los datos. En ciencia tenemos un importante dicho (que no siempre se tiene en cuenta) y es que correlación no implica causalidad. Eso quiere decir que aunque demostremos que está relacionado de alguna manera, eso no quiere decir que sea la causa. En concreto, en este caso, que el hecho de que exista este cambio genético no quiere decir que sea el causante de la orientación sexual. Es más, podría ser una consecuencia. Para poder saberlo deberíamos poder experimentar cambiando los genes en cuestión y viendo qué pasa en un complicado experimento. Si esto, ya de por sí parece poco ético, habría que ver las consecuencias de dicho experimento. Como bien sabemos ahora, la genética es un mecanismo caprichoso, con una infinidad de complicados niveles y una infinidad de relaciones que no conocemos bien. La epigenética, la transmisión, la genética de poblaciones, la molecular... son tan difíciles de analizar que no es nada fácil dar un con resultado claro.

Esto mismo ha ocurrido con este estudio. Que existe una relación está claro. Eso sí. Solo para hombres gemelos. Y ¿qué significa esa relación? Pues tampoco lo tenemos claro. Lo más importante de este estudio, ciertamente, es ver que sí hay algo que relaciona nuestros genes con nuestra preferencia sexual. Que parece que no es solo una cuestión cultural. No obstante, aún estos resultados podrían cambiar en un futuro próximo. Y ni siquiera sabemos de qué manera. Ahora, otra pregunta importantísima. ¿Por qué nos interesa tanto saber este dato? La cuestión es muy sencilla. Más allá de consideraciones cuestionables sobre la Siempre se trata de esclarecer toda la cadena, desde lo más pequeño hasta lo más visible importancia de la orientación sexual, desde el punto de vista biológico el sexo y la reproducción son una cuestión vital.

Entender sus mecanismos es una necesidad. Y uno de los mecanismos, se mire como se mire, es la elección de la pareja. La etología y el comportamiento humano se mezclan en este estudio con algunas razones puramente moleculares. Esto no es nada raro, pues siempre se trata de esclarecer toda la cadena, desde lo más pequeño hasta lo más visible. Pero este sano interés no debería ser utilizado por nadie para actuar en contra o de una manera cuestionable contra otras personas. Ni en acciones ni en opiniones. Al final, no importa si la orientación sexual tiene una base genética o cultural (o ambas). Lo que importa es construir un mundo mejor, dónde nos comprendamos mejor los unos a los otros.