Hace unos meses comenzó la supuesta batalla de las emisiones en directo vía móvil. Había soluciones desde hacía tiempo, pero tuvieron que llegar Periscope y Meerkat con la idea mobile-first (o mobile-only) para lograr el impulso que nadie logró hasta entonces. Samsung, con la presentación del Galaxy S6 Edge+ se ha subido al carro... de forma peculiar. Ha lanzado un servicio que permite emitir en streaming, como Periscope o Meerkat, con los siguientes errores de base:

  1. Es completamente privado. Demasiado. Las emisiones funcionan a través de YouTube, y sólo las pueden ver las personas a quienes invitemos compartiendo un enlace con ellas. Nadie más, de ninguna forma posible. Quizás en el futuro llegue una actualización cuando comprueben que el nivel de uso es pírrico, igual que actualizaron la pantalla del Gear Fit para que funcionase en vertical. De momento, nanay.

  2. Adiós a la idea mobile-first. Es posible que a usted, astuto lector, le hayan saltado las alarmas al leer que funciona a través de YouTube. Y es que eso implica que no hay vídeo vertical o cuadrado, sino apaisado. Esto está muy bien para defender que el vídeo ha de ser así, pero destruye la base del éxito de aplicaciones como Periscope, Instagram, Snapchat y compañía. Son mobile-first porque están diseñadas para usarse con una mano, con el móvil en vertical, su posición natural. Flickr lo tenía todo para adueñarse de la fotografía móvil, pero Instagram arrasó con todo, y hoy Flickr es un producto aún más de nicho que hace cinco años. La proporción cuadrada de las fotografías y la sencillez de edición le ayudaron a triunfar. Algo así puede ocurrir con el resto: lo cómodo es grabar y emitir con el móvil en vertical, a una mano. El purismo no alcanza a las masas.

  3. Adiós al factor social. No sólo por funcionar mediante invitaciones y en privado, sino porque además sólo funciona con quien también tenga un Galaxy S6 Edge+. Samsung confirmó que actualizarán el S6 Edge (y suponemos que el S6) para que también sea compatible con este servicio, pero tanta traba para comunicarse y compartir, que es la piedra del éxito de la telefonía móvil, pinta en arameo.

Hace justo cuatro años, Samsung lanzó la aplicación Chat ON. Fue una réplica a WhatsApp, un intento por lanzar un servicio de mensajería propio que mantuviese en el ecosistema Samsung a sus usuarios. En noviembre del año pasado tuvo que terminar cerrándola porque a nadie le importaba que cerrase. Este servicio es un capítulo II de aquel episodio: un intento por convencer a los usuarios de que basta con las aplicaciones de Samsung, que acabará en nada. Al menos TouchWiz es bastante más bonito y ligero que hace cuatro años.

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