Hemos hablado largo y tendido sobre Street Fighter V durante las últimas semanas. Nunca he sido un gran fanático de los juegos de lucha pero cada lanzamiento de la franquicia es un momento histórico para los videojuegos y en lo que a esta quinta entrega respecta, mis expectativas están por las nubes. Es por todo esto que tenía unas increíbles ganas de probar la primera fase beta del título, anunciada por Capcom y Sony hace más de dos meses. Beta que después de innumerables problemas se ha visto pospuesta de forma indefinida.

A la restricción regional le siguió la suspensión del servicio y, ahora, el retraso indefinido

La madrugada del jueves al viernes (horario peninsular) debía ser el punto de salida del primer test público de uno de los juegos más esperados del próximo año. Y si hablo en condicional es porque desde el mismo inicio no cesaron los problemas. Han sido muchas las situaciones parecidas en multitud de juegos y, pese a estar en pleno 2015, solemos dar manga ancha durante las primeras horas. El gran problema vino cuando incluso días después el juego ha podido ser disfrutado por solo unos pocos afortunados.

De hecho, lo más común es que hayas pasado horas y horas en una pantalla de inicio que era prácticamente imposible saltar. Así, debido a problemas de carga de servidores, desde Capcom decidieron restringir el terreno de la beta a Norteamérica con lo que desde el mismo viernes todo aquel fuera del territorio perdía cualquier opción de disputar una partida. Pese a ello, los problemas no hicieron más que repetirse y salvo varias horas del sábado, el juego fue prácticamente inaccesible. Asimismo, la compañía nipona tomó la decisión de suspender el servicio durante el día de ayer y, de nuevo, durante el día de hoy.

Por último, hace escasas horas se ha comunicado la decisión de posponer la primera fase beta a una fecha por determinar pero que, vista la magnitud del problema, parece lejana. Eso sí, se ha confirmado que siguen siendo tres los tests públicos que quedan por realizar y que, de algún modo, todos los usuarios que hubieran obtenido un código para acceder a esta primera prueba se verán recompensados cuando el título llegue a las tiendas.

Con todo, sorprende que gigantes como Capcom y Sony (recordemos que Sony ha colaborado en el desarrollo y que esta primera prueba pública era exclusiva de su plataforma) hayan sido incapaces de estar a la altura de las expectativas. Es preocupante, cuanto menos, que una inmensa mayoría de los interesados, entre los que me incluyo, no hayan podido pasar de la pantalla de créditos. Capcom tiene mucho trabajo por delante.