Estos días muchos medios de comunicación están mencionando una campaña de crowdfunding para “salvar a Grecia” en el que una persona residente en Londres pide que miles de europeos donen dinero para rescatar al país. La meta son 1,600,000,000 euros y deberían de alcanzarse en diez días (quedan seis).

Al momento de escribir este artículo 57 mil personas han enviado un millón de euros. Esas 57 mil personas han dado dinero a un desconocido que se describe a si mismo como “un trabajador de una tienda de zapatos en Londres”, y que “promete” que entregará la millonaria cantidad “al pueblo griego” en caso que se alcance la meta. No estoy seguro si podría confiar en que una persona de la que no se ni como se llama entregaría esa inmensa cantidad de dinero a un destinatario que aún no se ha especificado, en nombre del crowdfunding.

Aunque en papel puede sonar bonito e idealista, por favor, no se te ocurra participar en esta campaña:

  1. Le estás enviando dinero a un desconocido
  2. No sabes cómo se usará
  3. No hay garantía alguna que en el hipotético caso que se alcance la meta, el dinero sea entregado “al pueblo griego”.

De hecho esta campaña podría dañar severamente al movimiento de crowdfunding que lleva años intentando legitimizarse como un método viable para arrancar proyectos que de otra forma no podrían hacerse. Proyectos que son iniciados a partir de una buena idea por personas, que en la mayoría de las ocasiones, están en sus casas trabajando en el proyecto sin encontrar vías reales de financiación tradicional.

Pero este tipo de usos cuestionables de plataformas de crowdfunding solo confunden el propósito real, dan publicidad que envía un mensaje equivocado y despierta interés de estafadores que encuentran un nuevas maneras de obtener dinero fácil.

Mal también por parte de Indiegogo que permite que la campaña continue tan solo por la inmensa cantidad de publicidad gratuita que están recibiendo (tan solo basta ver los retuits que hacen desde su cuenta de Twitter). Una empresa que permitió una estafa a Evan Blass (Evleaks) en nombre de su enfermedad y que eliminó la cláusula que garantiza a quienes dan dinero que no caerán en fraudes.