La bioquímica y microbióloga francesa Emmanuelle Charpentier y la biología molecular estadounidense Jennifer Doudna, desarrolladoras de la técnica CRISPR-Cas9, han sido galardonadas con el premio Princesa de Asturias por su aportación a la investigación biomédica y genética y por el descubrimiento, hace dos años, de una técnica que permite eliminar y añadir fragmentos de ADN de forma rápida y precisa. Además, la importancia de este descubrimiento, que ha cambiado la forma en la que se investiga en el mundo, puede ser el pasaporte perfecto para ganar el premio Nobel.

En este sentido, esta técnica descubierta por Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna han permitido ampliar el cambio de la ingeniería genética y se ha venido utilizando para obtener ratones modificados genéticamente a través de la introducción de células madre pluripotentes inyectadas en un embrión. Lo más interesante es que esta técnica ha permitido solucionar un experimento en que se llevaba trabajando 20 años en apenas unos meses .

"Si algo hicieron Charpentier y Doubna fue percatarse de que esta sistema inmune de las bacterias puede convertirse en una herramienta utilísima para la modificación de genomas", explica a Next Lluís Montoliu, investigador del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) (extracto de vozpopuli.com)

El premio está dotado con 50.000 euros en metálico y con su galardón se suman a los otros científicos de reconocido prestigio que han supuesto un antes y un después en su campo los físicos Peter Higgs y François Englert yl os neurólogos Joseph Altman, Arturo Álvarez-Buylla y Giacomo Rizzolatti; los neurobiólogos David Julius, Linda Watkins y Baruch Minke y Lawrence Roberts, Robert Kahn, Vinton Cerf y Tim Berners-Lee