Una de las grandes preocupaciones en el avance de las pantallas de ordenadores y otros dispositivos electrónicos siempre ha sido el conseguir más y más resolución, con el objetivo de que las imágenes y textos llegaran a ser tan nítidos como los obtenidos por una impresora de alta resolución. El gran sueño de todo diseñador gráfico que quisiera trabajar con algo tan excelente como el fruto de su trabajo.

En telefonía móvil la importancia no es menor. Aunque antes de 2010 ya había pantallas muy densas, al mercado no llegó la guerra de los píxeles de las pantallas hasta que Apple presentó el iPhone 4 con su icónica "Retina Display" de 326 píxeles por pulgada. En ella no entraban sólo los píxeles, sino la calidad general del panel, pues en las pantallas, al igual que en las cámaras con los megapíxeles, la resolución importa, pero hay mucho más. Se puede tener una pantalla de 600 píxeles por pulgada y que la experiencia quede arruinada por otros factores.

En pantallas SuperAMOLED hasta ahora el punto negativo lo ponía que frente a los 3 subpíxeles de una pantalla IPS tradicional (rojo, verde y azul), encontrábamos una matriz PenTile con dos subpíxeles, que, a igual densidad que una IPS, producen una imagen menos nítida y granulada bastante perceptible.

En esta imagen de Verge vemos como se debe ver una IPS y el efecto del PenTile en una SuperAMOLED.
En esta imagen de Verge vemos como se debe ver una IPS y el efecto del PenTile en una SuperAMOLED.

Por ello, siempre he preferido (hasta el Samsung Galaxy S5 LTE-A con pantalla 2K) las pantallas IPS, por su nitidez y su limpieza. Sin embargo, desde que tuve el Moto G observé la aparición de un patrón de líneas, en su caso horizontales, que iban de un lado a otro de la pantalla y que se podían ver con mucha claridad dada la relativa "baja" densidad de esa pantalla. No era un problema de densidad, era un problema de un patrón. Concretamente scanlines, similares visualmente a las que encontrábamos en los antiguos televisores CRT, y cuyo efecto aman los jugadores de juegos retro.

Scanlines Moto G

Sé que mucha gente no las verá, pero creo que al menos, la foto anterior y la siguiente son muy claras. Volviendo al asunto, le di importancia, ya que pensaba que era un problema de mi unidad. Sin embargo, el Moto G se había vendido tan bien en mi familia que pude comparar con 8 unidades más, compradas en fechas muy separadas en el tiempo. No había duda, las scanlines eran un problema crónico de todos los Moto G 2013 que vi en España. Comencé a fijarme más, y también lo vi verticalmente en otros terminales, como el Lumia 630. Como he dicho, le di importancia, pero lo relativicé dado el precio del terminal, por ello el título de la entrada tiene que ver mas con la gama alta.

Más tarde pude probar para la extinta Celularis el Huawei Ascend P7. Sin fijarme demasiado, los ví. Ahí estaban de nuevo esas líneas, ahora mucho más pequeñas debido a la mayor densidad del P7 respecto al Moto G (441 ppp vs 326ppp), pero aún visibles. En otras unidades que pude ver, igual.

scanlines Ascend P7

Desde ese momento no he podido dejar de verlas en prácticamente todos los gamas altas que he probado con pantalla IPS. Más abajo podéis verlas en mi OnePlus One, en un Huawei Ascend Mate 7, y en un Panasonic CM1.

Los scanlines en el OnePlus One que uso cada día. Quiero cambiarlo.
Los scanlines en el OnePlus One que uso cada día. Muy visibles en el teclado. Quiero cambiarlo.

Scanlines en el Huawei Ascend Mate7. Se ven claramente en el azul
Scanlines en el Huawei Ascend Mate7.

Scanlines horizontales en Panasonic CM1, menos perceptibles por su mayor densidad. Fijaos por ejemplo en la zona gris del icono de batería.
Scanlines en Panasonic CM1

Salvo el Panasonic CM1, podría alegarse que son pantallas buenas pero no de productos de la gama más alta, pero por mi experiencia eso no tiene nada que ver. A continuación os dejo prueba de scanlines verticales en un iPhone 5S (muy comentadas en los foros de Apple. Haz click en la foto para verlo en grande):

Scanlines iPhone 5S

De igual manera, podemos verlo en vídeo (para percibir mejor las líneas, recomiendo reproducirlo a pantalla completa y a 1080p):

Como vemos en todas las fotos anteriores, no existe un color sólido con subpíxeles, sino eso con un patrón que lo corta y que a mí, particularmente mientras leo en Pocket o escribo con el teclado, me resulta muy molesto. No considero que exija mucho. Es un problema que debe arreglarse, y que en gran cantidad de paneles no existe. Pero igualmente, es un problema que cada vez va a más, y mata muchos de los beneficios de una mayor densidad. Además de en los modelos expuestos, he leído y he podido comprobar en persona que otros modelos también sufren el problema: LG G2 y LG G3, Nexus 4, Xperia Z1 Compact, Z3 Compact, Xperia Z3, así como modelos de 2015 como el HTC One M9. No digo que ocurra en todas las unidades de esos modelos, hay distintos fabricantes y múltiples procesos de fabricación que ayudan.

Si eres capaz de ver las scanlines, arruinarán tu experiencia sin hacer esfuerzo visual. La distorsión es perceptible.

Reconozco que me gusta ver las pantallas a la perfección, y que habrá mucha gente que no perciba las líneas. En ese caso no tendréis problema, ya que no hace ningún mal si no se percibe. Si las percibís, mi consejo es que siempre compréis el teléfono en tiendas que acepten devolución, ya que los servicios técnicos muchas veces no lo aceptan como un problema, al igual que ocurre con los píxeles muertos. En otra entrada hablaremos de por qué ocurre, y con qué está relacionado, pues es un problema global y que también afecta a monitores de sobremesa y a otras pantallas, como en su día la de la PSP 3000, sobre cuyo panel Sony admitió el problema, al igual que afirmó no poder solucionarlo por ser usado para mejorar el tiempo de respuesta.