Tras el fracaso con el Nvidia Tegra K1 (presente en muy pocos dispositivos de gama alta del pasado año 2014), Nvidia pretende volver de lleno al mercado de la telefonía con su nuevo SoC Nvidia Tegra X1, el cual ha sido presentado oficialmente durante el CES 2015 de Las Vegas.

Este Nvidia Tegra X1 trae consigo todas las bondades de Maxwell en su GPU, continuando así con el camino que la compañía inició hace meses: llevar las tecnologías desarrolladas para escritorio a los procesadores móviles. Esto, junto con el resto de mejoras del SoC, permite que el Tegra X1 se convierta en el primer SoC para móviles capaz de alcanzar el teraFLOP por segundo, algo que parecía insólito hasta hace poco. Asimismo, hace que este Tegra X1 sea capaz de trabajar con los motores gráficos más recientes (como Unreal Engine 4), lo que abre un mundo de posibilidades a los desarrolladores de videojuegos para smartphones y tablets.

Entrando más de lleno en la arquitectura interna del SoC, encontramos una CPU de ocho núcleos basada en la arquitectura de 64 bits (cuatro de esos núcleos son Cortex A53 y otros cuatro Cortex A57). A esta le acompaña una GPU Maxwell de 256 núcleos, soporte para memorias LPDDR4 y soporte para grabación de vídeo en 4K a 60 FPS. Todo esto, en un único chip de 20 manómetros, una estructura que trae consigo notables mejoras de consumo energético.

Hablando de consumo energético, Nvidia asegura haber mejorado drásticamente las cifras, solucionando así parcialmente uno de los mayores problemas de los procesadores anteriores de la marca. Concretamente, hablan de un descenso de hasta el 40%, aunque, como siempre, habrá que analizar más detenidamente esas cifras cuando los primeros SoCs comiencen a llegar al mercado de consumo.

Gráficas comparativas con el SoC Apple A8 y el Nvidia Tegra K1.

Por último, Nvidia también tiene el objetivo de orientar este SoC Tegra X1 al mundo del automovilismo, el cual cada vez comienza a demandar SoCs más potentes y es, claramente, uno de los sectores que más crecimiento experimentará en los próximos años. Por ello han presentado Nvidia Drive CX, un sistema desarrollado por la compañía que aprovecha el rendimiento del SoC Tegra X1 y da forma a todos los sistemas internos del vehículo (desde información propia del coche hasta entretenimiento).

Con este nuevo SoC, Nvidia quiere volver a intentarlo en el mundo de los procesadores móviles, donde Qualcomm es actualmente el rey indiscutible, tan solo con Apple y MediaTek a su alrededor. Pero la situación es bastante difícil para Nvidia: el mercado está saturado y sus SoCs han demostrado en el pasado no estar a la altura de las soluciones de otras compañías como Qualcomm –especialmente en términos de eficiencia energética, algo vital en este sector–. ¿Lograrán cambiar la situación este año con el Nvidia Tegra X1?