Con el anuncio del cierre de Google News y el posterior comunicado del Gobierno sobre el tema, todos estábamos esperando las declaraciones del responsable de cultura, José Ignacio Wert, sobre la salida forzosa de News de los navegadores de los usuarios españoles. Para el ministro, la salida de Google ha llegado antes de que se empezase a realizar el desarrollo reglamentario para regular a compensación entre agregadores, editores y medios. Lo cierto es que, más allá de las matizaciones de Wert, el planteamiento de la actual LPI que entrará en vigor el día 1 de enero, pone al derecho como irrenunciable independientemente de la negociación entre las partes.

Por ello, el ministro, que conoce perfectamente una ley que ha impulsado su propio gabinete, ha dejado bien claro que, por mucho que el desarrollo reglamentario posterior incluya la posibilidad de negociación de la compensación entre las partes, medios y agregadores, en ningún caso se podrá renunciar a la compensación, aunque ésta, acordada entre las partes, sea meramente simbólica:

"En el caso de la aplicación de esta compensación estaríamos pendientes del desarrollo reglamentario que marcaría la forma de negociar entre los agregadores y los medios titulares de los derechos de propiedad intelectual, cómo se puede llegar a esa compensación, y la decisión de Google se ha adelantado a ese desarrollo reglamentario" - José Ignacio Wert

Muchos usuarios y medios se han aventurado a titular la posibilidad de que Wert, con la salida de Google, recule sobre la aplicación de la tasa, pero lo cierto es que esto ya no es competencia del ejecutivo, al menos tal como está planteada la ley. Ahora mismo, si no se cambia la ley, la irrenunciabilidad del derecho impera sobre cualquier negociación.

Y es que poca gente sabe que el principio de jerarquía normativa, recogido en el artículo 9.3 de la Constitución Española de 1978, impide que las normas de rango inferior puedan oponerse a las de rango superior. En pocas palabras, un desarrollo reglamentario del contenido de una ley no puede oponerse a los principios de esa ley, y por tanto, el desarrollo del canon de compensación de los agregadores a los editores tendrá que incluir, por imperativo normativo, la irrenunciabilidad al derecho.

Ni Wert puede recular sobre la irrenunciabilidad del Canon AEDE, ni tampoco ha dicho que quiera hacerlo.