La famosa cantante Taylor Swift ha retirado toda su obra musical de los catálogos de Spotify. Así lo ha confirmado el propio servicio de streaming de música en su [blog oficial](https://news.spotify.com/uk/2014/11/03/taylor-swifts-decision/), donde, además de explicar los hechos, **piden a Taylor Swift que reconsidere esta decisión y vuelva a incorporar toda su música al catálogo** del popular servicio de streaming de música, donde millones de personas esperan encontrar su obra musical.

Esta decisión de Taylor Swift no es ni mucho menos sorprendente. La artista ya ha mostrado en numerosas ocasiones su rechazo a los servicios de streaming de música. De hecho **ya se negó en su momento a ofrecer su nuevo álbum «1989» en Spotify, dando la exclusiva digital a iTunes**. Tan solo su primer *single*, «Shake It Off» ha llegado a estar disponible en esta plataforma de música. Y no es el único caso que podemos encontrar en el historial de Taylor Swift, pues con «Red» (su álbum publicado en 2012) también mostró un rechazo hacia los servicios de streaming de música negándose a publicarlo hasta varios meses después de su lanzamiento oficial.

No es la primera vez que Taylor Swift rechaza SpotifyEn julio de 2014, Taylor Swift ya detalló su opinión al respecto en un artículo publicado en el [Wall Street Journal](http://online.wsj.com/articles/for-taylor-swift-the-future-of-music-is-a-love-story-1404763219), donde afirmaba que **la piratería y los servicios de streaming habían reducido considerablemente las ventas de los álbumes de música**. Asimismo, Taylor cree que los artistas no deben infravalorar su arte, y por ello deben fijar los precios que consideren justos por su música.

Así pues, la razón por la que Taylor Swift ha eliminado toda su música de Spotify parece bastante clara: no obtiene los beneficios que cree justos por su música. Y es que Spotify, según revelaron varios directivos hace escasos meses, **suele pagar entre $0.008 y $0.006 por cada reproducción de un tema**, una cifra ínfima. Para que se hagan una idea, por una única canción con 20 millones de reproducciones, el beneficio estaría entre $0.12 millones y $0.16 millones, una cantidad que deben repartir entre la discográfica y el artista. Claramente, otras plataformas como iTunes proporcionan más ingresos a los artistas, de ahí que muchos opten por no ofrecer sus creaciones en servicios de streaming de música.

Coldplay también se negó durante meses a publicar Ghost Stories en Spotify.

Taylor Swift no es la única artista famosa que ha tomado una decisión de este estilo. Coldplay se negó durante meses a publicar su último álbum «Ghost Stories» en Spotify **para aprovechar el *boom* inicial en otras plataformas como iTunes** (y obtener así más beneficios que los que Spotify le habría proporcionado en su momento). U2 también hizo algo similar con iTunes y Songs of Innocence, aunque este caso es especialmente particular pues fue consecuencia de un acuerdo firmado entre Apple y U2. Así pues, no sería de extrañar que cada vez más artistas se animen a distribuir su música mediante otras plataformas, dejando a un lado servicios de streaming como Spotify.

Rechazar los servicios de streaming es un arma de doble filoPero esto es un arma de doble filo, no lo olvidemos. **El precio de Spotify es considerablemente más justo para los usuarios que el de iTunes**. Básicamente, por el precio de un álbum en iTunes (que oscila entre 6 y 13€) puedes pagar un mes de suscripción a Spotify Premium, la cual te otorga acceso a un catálogo con millones de canciones. Si nos fuerzan a usar iTunes (y, por lo tanto, a hacer un desembolso mayor), muy probablemente aumente también la piratería, algo que parecía en descenso gracias a soluciones justas como Spotify. Y si aumenta la piratería, obviamente, los beneficios de los artistas tampoco crecerán, por lo que volveríamos a dar un paso atrás.

Viendo estas posibles consecuencias (aumento de piratería, menos ingresos…), no sería de extrañar que la famosa artista Taylor Swift dé marcha atrás en pocos meses y vuelva a publicar su discografía en Spotify. **Salvo que otros artistas de gran calibre sigan sus pasos** y, por lo tanto, sea Spotify el principal perjudicado. Suceda lo que suceda, habrá que esperar a los próximos meses para ver cómo continúa desarrollandose y, por lo tanto, poder predecir un final.

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