Si, es verdad. Ayer te hablaba de una ventaja a la hora de comprar un coche impulsado con hidrógeno, los tres primeros años no pagas nada por repostar por aquello de compensar el elevado coste de adquisición. Un movimiento que llamó mucho la atención porque supone varias cosas: la primera es generar dependencia al ofrecerlo gratis y la segunda es servir de reclamo comercial.

Pues ni una ni otra. El verdadero motivo por el que se ha hecho esta campaña publicitaria es por un error tecnológico, informático. Como lo oyes. Las estaciones de carga de hidrógeno para estos nuevos vehículos, que como ya te dijimos ayer, no llegarán a las 300 unidades en 2015, no pueden calcular exactamente cuanto hidrógeno están repostando conforme a un margen de error estipulado del 2%.

Un error informático aprovechado como campaña publicitaria que confirma la prisa que los fabricantes tiene por poner vehículos impulsados con hidrógeno en el mercado.

Cuando tu repostas gasolina o diésel o GLP en tu vehículo, le surtidor calcula exactamente la cantidad de litros que salen de la boca de la manguera, y con ello te calculan el coste en función del coste del litro. Este método puede conllevar un error de un 2%, y cada estación de servicio tiene sistemas para medir este error a disposición de los usuarios que lo requieran.

Pero en el caso del hidrógeno las estaciones de servicio al parecer son incapaces de calcular con exactitud lo repostado. En Autoblog han obtenido la respuesta y podría solucionarse con una simple actualización de software pasando por aumentar el margen de error hasta casi el 20%. Si, el conductor podría pagar por algo que no ha repostado con lo que la imagen de las hidrolineras caería al subsuelo y nadie querría comprar un coche del cual podrías pagar más dinero en cada viaje a la hidrolinera. ¯\_(ツ)_/¯

También afirman que esta solución sería simplemente una propuesta, que el objetivo es trabajar en mejorar el sistema de medición, pero por el momento prefieren ofrecer hidrógeno gratis y que sirva como gancho comercial, que perder unos pocos miles de dólares y que la campaña negativa supere ese gasto.