IFA 2014 - IFA 2014

Entre 2013 y 2014 hemos acudido a la explosión de un gran fenómeno en la tecnología móvil, y no es otro que el regreso de Motorola, **literalmente al mercado español y metafóricamente en lo que respecta a respeto por su marca**. Primero fue el Moto X, un smartphone que si bien no incorporaba el hardware más puntero, se comparaba con el iPhone en cuanto a experiencia de uso. Un poco más tarde y con un pequeño lapso entre ellos, llegaron los terminales de gama media y baja, Moto G y Moto E, siguiendo ambos los principios que habían caracterizado a su hermano mayor.

Con ellos, **a Motorola le tocó luchar contra un prestigio perdido, contra una imagen dañada y sobre todo, contra el olvido de mucha gente**. Las antiguas rentas se habían acabado, y ahora tocaba construir el edificio de nuevo. **¿Cómo iban a hacerlo?** En primer lugar hay que tener en cuenta el inestimable apoyo que da pertenecer a una compañía como Google, propietaria en ese momento de la empresa. Partiendo de ahí, la compañía definió 2 características básicas para sus nuevos terminales: **ofrecer una experiencia de usuario exquisita similar a la de los Nexus, a un precio muy competitivo**. Y el público respondió. En Latinoamérica y en España Moto E y Moto G han sido todo un éxito, porque **por primera vez dignificaban sus gamas, y sobre todo demostraban que Android es un sistema que puede funcionar bien en cualquier dispositivo, siempre que la marca se implique**.

Moto E 2

Es, como vemos un gran caso de éxito, con un camino cercano al que tomó Nokia con el Lumia 520 y el 620. Sin embargo, Motorola fue vendida a Lenovo, y ello traerá, como no podía ser de otra manera, **profundos cambios**.

## Lenovorola Leno G2, los primeros síntomas de cambio

Como decíamos, el pilar básico de los dos pequeños de Motorola era el precio y la experiencia que daba un gran hardware. A menudo cuando los analizábamos destacábamos lo segundo, y es algo brillante, dado que marcas con muchos más recursos no lo han pretendido o no lo han conseguido. ¿Pero qué valora el usuario? El usuario lo valora todo, pero si algo sabemos casi a ciencia cierta es que **prioriza el precio, y a mucha distancia de otros aspectos**. Lo segundo que más valora, probablemente sea la calidad-precio, y ahí es donde entra Motorola. Calidad por el sistema, los acabados, sus baterías, y el magnífico soporte que reciben los terminales de cara a actualizaciones. **Y si a eso le sumas el precio, es capaz de derribar a gigantes del marketing como Samsung o LG**.

Apple

La venta a Lenovo traerá probablemente cambios en precios, y se caerá un pilar de MotorolaPero llegó la venta a Lenovo, y tras ella los primeros rumores sobre el **Moto G2**, y por desgracia, no son muy positivos para el usuario, ya que se rumorea un precio de **250€ con un hardware similar**. Y como digo, cuando el precio se eleva, parece que toda la valoración que podamos hacer del software deja de importar e instantáneamente buscamos otra opción, pues el usuario, a veces “sólo quiere un teléfono para Whatsapp y Twitter”. La magia de Motorola es esa, que incluso para esos tareas eran los mejores, y **no echábamos de menos otras opciones donde el dinero fuera relevante, como en la cámara**.

¿Habría que pedir a Lenovo que fuera continuista con el modelo de Google? El usuario puede demandar, pero la empresa responde a sus accionistas, y estos persiguen los beneficios. Si Motorola estaba vendiendo a precio de coste o con muy baja ganancia, es porque Google lo asumía. Lenovo no tiene esa capacidad y si cambia, no le podremos reprochar nada, como al resto de marcas. Sin embargo, no nos tenemos que quedar sólo con el precio, **Motorola ha dado muchas lecciones aparte del precio con sus terminales**, y aunque el paradigma se vaya a pique en un factor clave, ya habrá demostrado que las cosas se pueden hacer bien, y que ya que es el usuario el que compra, a él hay que agradar y respetar. **Y eso no se paga con dinero, por lo que espero que sigan dando lecciones y contagiando**. ¿Mi gran temor? Que el mercado sea duro con ellos y vuelvan a caer en el olvido.