Xbox One Microsoft

El día de hoy Microsoft realizó un anuncio que muchos estábamos esperando: una versión de Xbox One sin Kinect. La consola de sobremesa de Microsoft, esa de "nueva generación", ahora ccuenta con una alternativa que no incluye la cámara/sensor de movimiento, con un precio de 100 dólares o euros menos, dependiendo de tu país, en comparación al modelo original.

Este es un claro ataque, casi pataleo, ante la PlayStation 4 que desde siempre tuvo un precio inferior a la Xbox One, además de contar con una gran campaña de mercadeo que, sencillamente, enamoró a los gamers, y los números de ventas son prueba de ello. PS4 vende más, mucho más, que Xbox One; de hecho, es líder en Estados Unidos, algo casi insólito, dado que ese era territorio indiscutible de Xbox 360.

Phil Spencer y Larry Hryb pueden maquillar a esta versión como quieran, pero la realidad es sencilla: Xbox One ahora es más económico y se puede comprar sin Kinect, ese Kinect que hace un año consideraban "imposible de excluir", y que fue criticado por muchos.

Xbox One es una consola espectacular, pero ya no es la misma, y eso significan buenas y malas noticias.

La buena: una mejor consola, más libre

La consola ha cambiado tanto que en teoría no es la misma, para bienHace un año Don Mattrick (ex-responsable de Xbox) presentó una consola llena de limitaciones. El creía que el futuro de estas plataformas sería un híbrido que casi pone por encima el entretenimiento ante los videojuegos; eso no es así.

Xbox One estaba basada en un terrible sistema de DRM que aunque algunos consideraban "el futuro" no era más que una traba espantosa ante el mercado de segunda mano y, en general, ante la posibilidad de siempre de hacer lo que nos de la gana con un juego por el que pagamos y se supone debería ser tu propiedad. DRM duro y crudo que, evidentemente, debido a la pésima acogida general de la idea debió morir; Microsoft se retractó.

Hemos visto tres grandes cambios de política de la Xbox One, comenzando por la desaparición de este DRM invasivo, el cambio de política sobre si Kinect debía estar siempre encendido o no (originalmente era necesario) y, finalmente, eso llevó a la versión sin Kinect.

Así que tenemos una gran consola, potente, con un catálogo cada vez más fuerte de juegos exclusivos (alabado seas, Microsoft, por esto), con posibilidades para multimedia (más que no se centra en esto), y, finalmente, 100 dólares/euros más barata, si así lo deseas.

Se ha convertido de forma instantánea en una gran alternativa al nivel de PlayStation 4 en lo que pide el público. Porque aquí no se trata de cual es mejor o peor, eso te lo dejo a tu preferencia, se trata de ofrecer, en general, lo que los gamers queremos. Y ahora, podría decirse que Xbox One lo hace a la perfección, y en conjunto con lo que sea que presentarán en la E3 2014, se viene un gran fin de año para esta consola, que no es la misma que conocimos en 2013.

Lo malo: Kinect podría (o va a) morir

Pero como no todo puede ser buenas noticias, el mal que hace el anuncio de Microsoft de hoy es que Kinect podría estar condenado a la muerte. ¿Drástico? Quizás, pero el futuro del ahora periférico no está nada claro.

Kinect, de forma inmediata, ha perdido relevanciaY es que en parte esto no deja de sentirse como mutilación. Como dije, para bien y para mal no es la misma consola. Al eliminar el requerimiento de Kinect en Xbox One no solo le están dando la opción al usuario de comprarlo o no, sino que también le dan al desarrollador la opción de aprovechar o no el periférico, y cuando hablamos de desarrolladores terceros (3rd Party), como Ubisoft, EA, Capcom y pare de contar, estoy seguro que optarán por no incluirlo. ¿Para qué?

Si tenemos tres plataformas (PC, PS4 y Xbox One), ¿por qué me habría de tomar la molestia de trabajar e invertir más en desarrollar aplicaciones para un periférico que no todos tienen, y que posiblemente nadie compre?, al menos en un buen tiempo. "No es necesario", dirán muchos estudios, y así Kinect perdió su relevancia.

De paso, Microsoft aunque pondrá a la venta esta versión de Xbox One sin Kinect el próximo 9 de junio (día de su conferencia en la E3), no pondrá a la venta Kinect por separado hasta finales de año. No tiene sentido. Ni siquiera darán la oportunidad a los usuarios de esta versión de la consola de comprar el periférico si más tarde se les antoja, sino hasta meses más tarde.

Microsoft, lamentablemente, le ha quitado relevancia a Kinect. Pueden decir que "la experiencia premium de la consola va de la mano de Kinect", pero los hechos demuestran lo contrario, y es una pena, porque el sensor de movimiento es genial... no será muy aprovechado para juegos (aún), pero no deja de ser genial.

En conclusión, ahora contamos con una consola llena de alternativas, lo cual siempre es bueno. ¿Quieres Kinect? Aquí tienes esta versión. ¿No te interesa Kinect? Pues también tienes una opción más barata. Es una mala noticia para el sensor y sus posibilidades, pero una buena para el consumidor, y estoy seguro que después de la E3 las ventas de Xbox One se comenzarán a disparar.

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