A día de hoy la impresión 3D sigue produciendo cambios drásticos en nuestra sociedad y eso que todavía se encuentra en una fase previa. Hoy os presentamos el caso de Kylie Wicker, una niña estadounidense de 9 años que nació sin los dedos de su mano izquierda, algo que pese a tener un actitud positiva le ha ocasionado que muchas veces se derrumbe.

No podían permitirse una prótesis de $50.000
Los padres han intentado anteriormente comprar una prótesis de mano, pero no pueden llegar a los 50.000 dólares que cuestan. Es duro cuando un problema de salud tiene solución pero no puedes acceder por culpa de una cifra, algo que la impresión 3D ha conseguido solucionar en este caso concreto.

El padre encontró un vídeo acerca de crear prótesis con impresoras 3D y les envió un correo a los profesores de Boylan High School si ellos podrían ayudarle. Tanto los estudiantes como los docentes del centro comenzaron a trabajar en una mano protésica que costará un par de dólares. Una auténtica revolución.

Este no es un caso aislado y vemos como se suceden este tipo de historias alrededor del mundo. La impresión 3D está siendo muy importante para la ciencia y para solucionar problemas específicos que nos llevan acompañando durante muchos años. Sin ir más lejos, hace unos días The Washington Post publicaba que un hombre prefería su mano creada con una impresora 3D por 50 dólares antes que la mano protésica de 50.000 dólares que utilizaba.