Tras seis entregas a sus espaldas, Kojima vuelve con su proyecto más ambicioso para dejar claras las intenciones del director en la nueva generación de consolas. Metal Gear Solid V: Ground Zeroes es un primer plato de lo que vendrá con The Phantom Plain y que desde luego deja un gran sabor de boca. Es un juego muy corto, tanto que podríamos considerarlo como un DLC sin juego, pero deja claro el planteamiento tanto técnico como argumental de Kojima para el futuro de la saga.

Si algo es reseñable de este nuevo Metal Gear es el nivel técnico del juego que sobresale por encima de su línea argumental, todavía algo difusa, ya que lo único que sabemos de ella es que nos sitúa justo detrás de lo acontecido en Peace Walker. Kojima ha pretendido con Ground Zeroes que los seguidores de la saga tengan un pequeño aperitivo antes del desembarco del gran juego, del que todavía no tenemos fecha de salida al mercado.

Con Ground Zeroes, que tiene un precio de venta al público de $30 dólares, ya sabemos de antemano que no nos vamos a encontrar con una gran despliegue en cuanto a duración y línea argumental, pero si sirve como aproximación a las intenciones del afamado director y creador japonés Hideo Kojima para acortar ese espacio vacío entre Peace Walker y The Pantom Pain, quizás la parte de la saga más oscura y de la que menos sabemos, y desde luego una de las más interesantes.

En esta entrega, Kojima vuelve a ponernos a los mandos de BigBoss y a la vez recuerda irremediablemente a Metal Gear Solid 4: Guns of Patriots. Tanto la mecánica del juego, como la combinación de sigilo y acción, hacen de este nuevo episodio la aventura más interesante de la saga por ser el principio de todo, el cambio en la personalidad de BigBoss y el paradigma de de la historia más negra y oscura de todas las que hemos conocido dentro de su universo: el detonante de Outer Heaven que tendrá su máximo exponente en los incidentes de Shadows Mosses 30 años después. Ground Zeroes es un paseo a modo de prólogo que pretende hacer de Metal Gear Solid la saga de videojuegos con la línea argumental más compleja que un jugador puede experimentar.

El regreso de BigBoss

Si de algo peca la saga del Metal Gear es de un vacío argumental entre lo acontecido en Peace Walker y la fundación de Outer Heaven, lo que da paso a la historia que todos conocemos y que tiene como máximo protagonista a Solid Snake. En este sentido, Hideo Kojima ha querido cerrar el circulo de este período con Ground Zeroes y The Phantom Pain, que cuenta los acontecimientos de ese lapso temporal, del que como decía, sabemos poco.

Es un prólogo donde la falta de línea argumental como pretexto de ser un anticipo al juego completo empaña el sublime apartado técnico del mismo y rompe parte del paradigma del universo Metal Gear que ha cautivo a millones de jugadores en todo el mundo.

Metal Gear Solid V: Ground Zeroes es un juego muy corto, pero es lo que se pretendía desde un principio. Si hay algo con lo que podamos comparar a este anticipo es con el capítulo del carguero que vimos en Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty . Una pequeña parte para enseñarnos más la dinámica, el despliegue a nivel técnico del juego y la fuerza del equipo de Kojima que el argumento del mismo.

Quizás este el único "pero" que podemos sacarle al juego. La duración del mismo, entendida como línea argumental discordante con otros títulos de la saga, limita enormemente las acciones del jugador dentro del escenario y pone en entredicho las bondades de usar el sistema de sandbox en esta entrega. No cuestiono en absoluto que dar libertad al jugador sea un error, pero es algo que en Groud Zeroes brilla por su ausencia. De hecho, el helicóptero de apoyo que han incluido en esta nueva entrega y que podremos pedir en caso de necesidad, apenas tiene cabida en Ground Zeroes, ya que al localizarse en un solo escenario, los movimientos del jugador son tan limitados que apenas encajan con el resto de elementos presentes en el juego.

Apartado técnico y jugabilidad

Poco se puede decir del apartado técnico del juego. Aún contando con que la versión que hemos probado es la de PS3, los gráficos son sublimes. Desde el sistema de iluminación dinámico hasta el detalle de los escenarios parten de un fotorealimso que no habíamos visto hasta ahora en la saga, y que recuerdan muchísimo a los escenarios de Guns of the Patriots. No hay caída de FPS en ningún momento del juego, por lo que cualquier jugador podrá disfrutar de los apenas 30 minutos de duración del mismo.

No obstante, este fotorealismo se limita al entorno de juego, puesto que las físicas son bastante más pobres. Desde el momento que destruimos un vehículo o detonamos algún tipo de explosivo, las mismas brillan por su ausencia. Las detonaciones de explosivos, tanto de granadas como de otro tipo de elementos, son bastante pobres y desde luego empañan en exceso el nivel técnico de los modelos y del entorno.

Respecto al sonido del juego, vuelve a repetirse la situación anterior. El sonido del entorno y de la lluvia -elemento natural que más predomina en el juego- es muy muy bueno, aumentando el realismo y la inmersión del jugador, y cambiando en función de la situación dentro del juego: durante los combates en espacio abierto la lluvía es una gran aliada y ayudará a camuflar nuestras opciones, algo que echaremos de menos dentro de los edificios o cerca de vehículos en movimiento.

No obstante, el sonido de armas y explosiones -elementos muy importantes dentro del juego- es muy pobre. La mayoría de las armas que hemos podido utilizar en Groud Zeroes suenan igual, da igual el tipo, y las explosiones, como hemos dicho anteriormente, tienen el mismo problema, algo que da la sensación de que se trata de un juego sin acabar.

El sistema de controles e interacción del Metal Gear V: Ground Zeroes ha cambiado respecto a las versiones anteriores de la saga que, quitando algunos cambios menores como la vista en primera persona o el sistema de control y disparo presente, se mantenían casi intactos desde el Metal Gear Solid de PlayStation (1998). En esta nueva entrega, se acabaron los inventarios de armas y objetos infinitos, limitado el número de los mismos que podemos llevar a 4 objetos de cada categoría, aumentando el realismo del juego y obligando al jugador a plantear su estrategia antes de enfrenase a los enemigos.

Metal Gear como Sandbox

El uso de la técnica de sandbox es una de las grandes promesas del Metal Gear V, pero en Ground Zeroes apenas hemos tenido la oportunidad de probarlo en profundidad. Al ser un juego de un solo escenario o mapa, donde las acciones se limitan a combatir con algún que otro enemigo o a destruir alguno de los elementos del escenario, el uso de vehículos o la libertad de movimientos apenas encajan, por lo que tendremos que esperar a The Phantom Pain para probar a fondo este apartado del juego.

Se echa mucho de menos la interacción con otros elementos del juego, algo empaña el correcto desempeño de esta técnica. Para el jugador, el escenario disponible en Ground Zeroes apenas tiene espacio para dar libertad de movimientos, con tan solo dos edificios en los que podemos entrar y un número de vehículos tan limitados como el espacio en el que nos podemos mover con ellos.

En este sentido, en los tímidos intentos en los que el jugador puede poner a prueba este sistema de juego el resultado es bastante mejorable. El uso de los distintos vehículos que podemos manejar en el juego, así como la posibilidad de solicitar un helicóptero de apoyo, aprueban, pero quedan limitados a la pobre extensión del escenario para frustración del jugador. Es una nueva forma de juego para la saga, pero de momento no cumple con lo que esperábamos de un Metal Gear Solid.

Jack Bauer en el papel de David Hayter

Uno de los cambio que más me sorprendió en el anuncio de Ground Zeroes era el cambio de David Hayter, voz de todos y cada uno de los títulos de Metal Gear Solid, y emblema distintivo de la saga, por Kiefer Sutherland, el popular actor que interpreta a Jack Bauer en la serie 24. Para el jugador casual, este cambio quizás pase inadvertido e incluso aporte mayor realismo a un juego en el que parte de su dinámica está relacionada con las aventuras de Bauer, pero puede que al jugador más experimentado de la saga no le acabe de convencer.

El nivel de entonación de Hayter como la voz de Snake era quizás una de las mayores proezas de Kojima al haber mantenido intacta la voz de la versión original del protagonista del juego desde 1998. En cuanto al resto de las voces, aún falta trabajo por hacer: la entonación de los enemigos es bastante japonesa y choca un poco cuando te das cuenta que estas jugando contra soldados norteamericanos en Cuba.

Poco más podemos decir de un juego cuya duración en modo dificil apenas alcanza los 30 minutos. El apoyo de elementos como el iDroid, el sistema de ayuda del juego o los cambios en el sistema de comunicación, que en este episodio se han simplificado, ayudan a desenvolverse al jugador, pero poco encajan con el resto de elementos del juego. Un pequeño aperitivo pero insuficiente.

Conclusión

Metal Gear Solid V: Ground Zeroes es la puesta en escena de Kojima para la nueva generación de consolas y el broche de cierre para la anterior. Un prólogo de la versión completa que intenta llevar todos los elementos del juego a un escenario tan pequeño como la duración del juego, donde las limitaciones a los movimientos del jugador, los cambios en el sistema de control y el mal ejecutado sandbox</em,> empañan la calidad técnica y gráfica de un juego que es el primer paso para desarrollar la trama argumetal menos conocida de la saga.

Si Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots fue un punto de partida en PS3 sublime a nivel técnico y argumental, Ground Zeroes lo es para PS4 y Xbox One, pero no acaba de convencer. Las prisas por llegar antes que nadie a la nueva generación han supuesto reducir el juego a niveles mínimos, asemejandose más a un DLC mal ejecutado que un a título que pueda considerarse a la altura de lo que es, y ha sido, la saga del Metal Gear Solid.

Es un juego para los que no puedan esperar a The Phantom Pain que deja buen sabor de boca. Pero sus bondades, en forma de calidad gráfica, banda sonora y escenarios no llegan a suplir sus carencias, y lo convierten en una compra poco recomendable a día de hoy para el jugador casual, pero imprescindible para los fans de la saga.

Pros

  • Apartado técnico sublime.
  • Banda sonora al nivel de las entregas anteriores.
  • Buena jugabilidad y controles.

Contras

  • Duración muy reducida.
  • Escenario y acciones limitadas.
  • El sandbox no encaja.
  • Falta de linea argumental.
  • Cinemática sustituida por texto.

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