Los rumores sobre una posible nueva versión de la consola de sobremesa de Microsoft, Xbox One, que llegaría sin una unidad óptica de Blu-Ray han sonado en muchas ocasiones, cuya razón de ser sería el bajar los costos de producción, y por ende ofrecer un menor precio al usuario final de la consola (tomando en cuenta que, su mayor rival, PlayStation 4 cuesta 100 dólares o euros menos). Reciéntemente volvió a aparecer en los titulares de la mano de una nueva versión de la consola inspirada en Titanfall (que luce espectacular), pero hoy, el panorama ha cambiado.

Aunque Microsoft originalmente consideró una Xbox One totalmente basada en al nube y en la conectividad a internet, esta idea aún no es tan viable como suena. Una consola sin unidad óptica en el año 2014 puede ser factible para muchas zonas de los Estados Unidos, Europa y Asia, pero no para la gran mayoría del mundo, del público. Limitaría demasiado sus ventas.

Así que, no, Microsoft no lanzará una Xbox One sin Blu-Ray, y Aaron Greenberg, quien es un ejecutivo en la compañía, así lo ha asegurado a través de su perfil en Twitter.

Una versión de la consola estrella del gigante de Remond con un precio reducido hasta los 399 dólares (incluyendo Kinect, solo que sin unidad óptica de Blu-Ray) podría ser una bomba en el mercado, por su precio. ¿Pero es viable? No, no lo es. Una cosa es proponer una consola con DRM y que exija conexión a internet todos los días, como originalmente lo hacía Xbox One, y otra es basar la consola y sus juegos de 40 GB totalmente en la conexión, teniendo que descargar todos y cada uno de los juegos.

Debemos olvidarnos de esta idea de una vez por todas y aceptar como una realidad que la Xbox One no bajará de precio por un buen tiempo. Además, este factor no ha afectado en lo absoluto sus enormes ventas dado que en el último trimestre del año 2013 vendieron 3.9 millones de unidades en todo el mundo. Nada mal, para haber tenido apenas seis semanas en el mercado.