Ya sea por estar en combate o por haber sufrido una herida de bala, lo cierto es que uno de los desafíos militares más importantes está relacionado con el ámbito de la salud. Evitar que los soldados se desangren por las heridas producidas ayudaría mucho en cuestiones de defensa.

¿Pero cómo podríamos tapar, o incluso curar, estas lesiones? Normalmente, la profundidad de las heridas es realmente grave, y los soldados llegan a fallecer desangrados. Salvar sus vidas es una cuestión prioritaria. Y ahora, parece que podría tener solución.

La startup norteamericana RevMedx ha diseñado un curioso dispositivo médico que funciona como una suerte de torniquete, que puede ser aplicado en mitad del campo de batalla. La empresa ha ideado una "aguja gigante" de esponjas secas, que al contactar con la sangre se expandirían, rellenando por completo el "boquete" originado por la propia herida de bala.

herida de bala

Este innovador prototipo ha atraído la atención del propio ejército de los Estados Unidos, que ha financiado el proyecto con 5 millones de dólares, como cuenta Wired. La ventaja de este sistema no se centra solo en que es capaz de cubrir físicamente los "huecos" de una herida de bala.

El sistema no solo sella, sino que también cura, o al menos temporalmente. RevMedx ha probado estas "esponjas" aplicando fármacos coagulantes, con el objetivo de que la sangre de la herida de bala pierda su liquidez y pase a "solidificarse". De esta manera, no solo cerraríamos estas lesiones, sino que ayudaríamos a nuestro propio organismo a "curarlas".