Uno de los objetivos principales de la investigación espacial es tratar de predecir los posibles problemas fisiológicos que sufrirían los astronautas al viajar al espacio. Esto es debido a que salir de la órbita terrestre puede tener consecuencias importantes sobre nuestra salud.

Al igual que os contábamos hace unos días los problemas asociados a la exposición a la radiación que experimentarían los astronautas que se desplazaran a Marte, las principales agencias espaciales tratan de entender qué partes de nuestro organismo se verían afectadas en caso de viajar al espacio.

Por ejemplo, la NASA comenzó hace tiempo un programa de captación de voluntarios, que pretende pagar a los seleccionados 5.000 dólares al mes por pasarse 70 días en la cama. Por extraños que parezcan, estos experimentos son imprescindibles si queremos conocer realmente los efectos de la microgravedad sobre el organismo.

Viajar al espacio, como vemos, no es sencillo para nuestro cuerpo. Los astronautas han de adaptarse a las nuevas condiciones, muy diferentes de las que estamos acostumbrados de forma habitual. Pero la NASA no es la única agencia que se encarga de investigar los efectos sobre nuestra salud.Se trata de explorar los problemas asociados a las condiciones de microgravedad

También la ESA, la agencia espacial europea, se ha interesado por las condiciones y problemas asociados a viajar al espacio. Con este objetivo, acaba de terminar un programa de investigación, en el que los voluntarios han tenido que permanecer 21 días tumbados en una cama.

Por sencillo que pueda parecer, este tipo de tareas no resultan inocuas para nuestro cuerpo. Estar tres semanas en una cama con los pies a más altura que la cabeza originaba, según los propios voluntarios, problemas como migrañas o dolores de espalda nada recomendables. Unas complicaciones médicas que, por otro lado, también sucederían si estuviéramos viviendo bajo condiciones de microgravedad.Se probaron plataformas vibratorias y una dieta rica en proteínas

Con el objetivo de evitar que estos problemas médicos se repitan a la hora de viajar al espacio, la ESA ha comprobado los efectos de una dieta rica en proteínas y el uso de plataformas vibratorias, a través de un estudio completado en la ciudad de Toulouse en Francia.

Aunque estos experimentos puedan parecer una verdadera oportunidad económica para los voluntarios, lo cierto es que resultan fundamentales para seguir avanzando en la exploración espacial.

ESA

El estudio terminado en Francia sentará nuevas bases, al igual que el que realice la NASA, para evitar cualquier tipo de problema de salud en aquellos que deseen viajar al espacio. Sin duda, la exploración y el turismo espacial se verán beneficiados por este tipo de ensayos.

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