Aunque los escándalos de la NSA hayan provocado que algunos usuarios miren con cierto recelo a algunos servicios que operan en Internet; la realidad es que la red se ha convertido en un servicio universal que une a millones de personas de todo el mundo. Aunque se suele decir que Internet tiene su origen en un proyecto militar, por el hecho de estar vinculado a la actual DARPA (antes ARPA, Agencia para Proyectos de Investigación Avanzados); la red surgió como un "gran problema de optimización de recursos" de la Oficina para las Tecnologías de Procesado de la Información (IPTO) que se resolvió con lo que conocemos como ARPANET y que, hoy en día, está considerada como la precursora de Internet.

¿Y por qué pensamos hoy en ARPANET? Hoy es un buen día para echar la vista atrás y mirar al pasado, concretamente al 29 de octubre de 1969. Tal día como hoy, pero hace justo 44 años, se produjo un "pequeño milagro tecnológico" que materializó una gran idea: construir una red de computadoras.

Pues sí, el 29 de octubre de 1969, Charley Kline, desde la Universidad de California - Los Ángeles, y Bill Duvall, desde el SRI (Stanford Research Institute), establecieron la primera comunicación entre dos computadoras remotas; un pequeño experimento que puso en pie los primeros dos nodos de la red ARPANET y que puso la primera piedra para la construcción de las redes de computadores, la computación distribuida y, por supuesto, Internet.

La construcción de ARPANET

Hasta llegar a la puesta en marcha de esta "versión básica" de ARPANET con dos nodos, uno en UCLA y otro en Stanford, el proyecto tuvo que establecer una serie de pilares básicos que, hoy en día, a muchos nos sonarán familiares.

Si pensamos en los computadores de los años 60, uno de los conceptos que no asociaremos es el de la estandarización y, precisamente, su ausencia era un gran problema a la hora de realizar la interconexión de sistemas de distintos fabricantes. Un problema que sumado a la demanda de computadores en, prácticamente, todos los centros de investigación de Estados Unidos, llevó a IPTO a plantearse una manera muy singular de satisfacer la demanda: concentrar en unos pocos lugares los computadores y hacerlos accesibles a través de accesos remotos (evitando compras masivas y la infrautilización de los recursos).

Quizás esta idea para nosotros pueda parecer obvia (el cloud computing se fundamenta en esta idea); sin embargo, en los años 60 era un cambio de paradigma. Esta idea se la debemos a Robert Taylor, responsable de IPTO que, a su vez, tomó como referencia los trabajos del visionario Joseph Carl Robnett Licklider (con el que trabajaría también Xerox PARC). Taylor convenció a sus jefes de la viabilidad del proyecto; un proyecto que ahorraría costes a medio plazo y que podría arrancar con una red experimental de unos 4 nodos que, además, se comunicarían mediante un estándar que haría entender máquinas de distintos fabricantes.

Bolt, Beranek and Newman, hoy conocida como BBN Technologies, fue el contratista de ARPA encargado del desarrollo de los equipos de comunicaciones de ARPANET. Gracias a BBN, una empresa situada en Cambridge (Massachussetts), se desarrollaron los equipos que hicieron posible la construcción de ARPANET y, por tanto, de la puesta en servicio de la primera red de conmutación de paquetes de la historia aquel 29 de octubre de 1969.

Gracias al trabajo de estos, y otros muchos visionarios, ARPANET fue creciendo e integrando cada vez más nodos y otras redes (como la red ALOHA); un entramado de enlaces y computadoras de todo tipo (PDP-11, DEC-2040, UNIVAC, etc.) que evolucionarían hacia la gran red de computadoras que es el Internet que hoy en día conocemos.