Google podría estar trabajando en una versión de Google Glass para gafas normales, según una imagen publicada en Google+ por Isabelle Olsson, diseñadora industrial que trabaja en este proyecto. Actualmente Google Glass tiene dos problemas: el diseño es muy feo y el producto todavía no ha demostrado ser útil. Parece que al menos se resolverá el primero. No es que sea el más importante, pero sí el más sencillo.

En las imágenes se puede ver Google Glass en unas gafas con una montura mucho más normal y de diseño moderno. En una de las fotografías tienen unas lentes ahumadas y en la otra, transparentes, pero la montura es prácticamente igual en ambos casos. Por lo demás, no hay mucha más información, así que toca especular.

Olsson no es muy conocida (aunque ha hecho de modelo para las imágenes promocionales de Google Glass), así que las fotografías pasaron inadvertidas un tiempo. Pero son importantes, ya que el cambio de diseño podría servir para hacer interesante un producto que no lo es.

El principal problema de Google Glass es que no es útilLa duda es si Google realmente está trabajando para mejorar el diseño de sus gafas o si se trató de un proyecto paralelo de esta persona. Y es que hay que preguntarse si es una buena estrategia obligar a utilizar únicamente las monturas que fabrica la compañía. Puede parecer una nimiedad, pero unas gafas son algo muy personal y actualmente Google Glass es un complemento feo que es difícil que quede bien. Si quieren ser algo de uso cotidiano deben dar más opciones de personalización.

El problema está en que este dispositivo es mucho más que el sensor que se monta delante de la lente. De hecho, la lente es prácticamente lo único que no forma parte de Google Glass. La montura sí tiene una importancia capital, pero esto repercute mucho en su diseño. Una de las patillas es enorme, pues en ella van montadas la batería, la cámara, la pantalla y el resto de componentes. La clave estaría en conseguir que todo esto formase una única pieza que se pudiese integrar en cualquier modelo de gafas. Las imágenes publicadas por Olsson únicamente muestran la parte frontal de las gafas, así que no es posible ver cómo ha resuelto este problema.

Esto supondría un reto, pero no hay que olvidar que no es el único al que se enfrenta Google. Lo verdaderamente importante es conseguir que el producto sea útil. Actualmente tiene algunos usos, pero no ha demostrado que pueda aportar nada especial al día a día de la gran mayoría de los usuarios; no supone un cambio sustancial en la vida de nadie. Que se utilicen en operaciones quirúrgicas está bien, pero Google no va a conseguir beneficios por ello. Tiene que atraer al público y sólo lo logrará con el diseño y la ayuda de los desarrolladores.