Fusión entre Cinemex y Cinemark

(Arcline Studio)

Hace seis meses Cinemex anunciaba la compra de Cinemark México. Una fusión con la que la compañía aspiraba a convertirse en líder de la exhibición en el país por medio de la adquisición de los 31 establecimientos y 290 salas de cine en posesión de la cadena. Además de la búsqueda de la expansión de mercado en todo Latinoamérca. Sin embargo, una resolución de la Comisión Federal de Competencia truncaba esta fusión debido al riesgo de monopolio que se generaría a corto plazo, lo que no indica que las negociaciones hayan terminado puesto que Warner ya ha anunciado que apelarán la decisión:

Estamos decepcionados con el fallo de hoy, y seguiremos evaluando nuestras alternativas. Esperamos poder atender las preocupaciones de la Comisión en una apelación de la resolución. Seguiremos enfocados en el funcionamiento de los cines (en México).

Creada en 1995, Cinemex cuenta con 223 instalaciones y 1966 pantallas que le convierten en la sexta empresa de exhibición más grande del mundo. La fusión con Cinemark sólo constituiría un paso más en la escalada de expansión de la compañía que, hasta el momento, concentra todas sus salas en el área metropolitana de México (sumado a la adquisición de 14 salas de los Cinemas Lumière). De llegar finalmente la estrategia a buen puerto, la exhibición cinematográfica en México quedaría en manos, principalmente, de dos únicas empresas: Cinépolis con un 48% de las pantallas del país, frente al 42% que tendría Cinemex si llega a fusionarse con Cinemark.

Desde mi punto de vista la pregunta es clara: de culminar esta fusión ¿quiénes saldrían ganando?¿las empresas de exhibición o los espectadores de cine? Mi experiencia me dice que a mayor número de exhibidores, más amplia es también la oferta cinematográfica, puesto que la competencia les obliga a renovar la cartelera y tratar de alcanzar acuerdos con títulos exclusivos de los que no pueda disponer la competencia. Al contrario, cuando hay menor competencia entre diferentes salas, los espectadores corren el riesgo de que la oferta se reduzca a unos pocos títulos, que podrá ver en un mayor número de cines.

Ahora bien, si la idea de Cinemex con estas fusiones es la de mantener las diferentes líneas artísticas de cada una de las empresas, yo creo que quienes saldrían ganando serían los espectadores, que podrían ver ampliada la oferta, así como la expansión de la empresa por otras ciudades y países. Esto también haría posible que el cine iluminara las ilusiones de los que viven más lejos de los puntos habituales de exhibición, por lo que, de este modo, ganarían todos.