A inicios del pasado mes de marzo Google dio una noticia que sencillamente nadie esperaba: anunciaba el cierre de Google Reader, su popular lector de Feeds RSS que durante muchos años fue utilizado por una increíble cantidad de personas para consumir información y contenido en la web. Muchos de nosotros devorábamos noticias en nuestros blogs favoritos a través de GReader, y muchos, a 22 días de su partida definitiva, aún lo extrañamos. Sin embargo, nacieron muchas alternativas atractivas como sucesores espirituales de Google Reader, tales como Feedly, Flipboard y el más tradicional: The Old Reader. Hoy, lamentablemente este último anuncia malas noticias que son resultado directo de la desaparición de Google Reader: The Old Reader cierra porque sencillamente no puede con el alud de nuevos usuarios que provienen del difunto servicio de Google.

Es curioso que mientras otros servicios como Feedly, Digg Reader y Flipboard se aprovechan de la desaparición de Google Reader, The Old Reader cierra debido a que sus desarrolladores no pueden con la gran presión que supone el incremento de pocos miles de usuarios, a cientos de miles de usuarios, en poco más de tres meses.

Mientras algunos aprovecharon el cierre del servicio de RSS más popular que ha existido para incrementar sus arcas de usuarios, otros más pequeños y que originalmente nacieron solo para algunos pocos usuarios cercanos, se han visto en la lamentable necesidad de desaparecer, al menos de forma parcial.

The Old Reader cierra su versión pública, pocos podrán seguir disfrutando de ella

No obstante, el cierre de The Old Reader no es absoluto. Sus responsables Elena Bulygina y Dmitry Krasnoukhov, anuncian que el lector RSS (famoso por contar con un diseño e interfaz bastante similar al de Google Reader en sus mejores días) ahora estará disponible en una versión privada y cerrada, aunque sea solo para algunos pocos.

Alternativas a Google Reader

The Older Reader seguirá estando disponible para sus amigos, conocidos y para todo aquel que llegó a donar dinero (vía PayPal o Bitcoin) a los desarrolladores, y seguirán mejorando cada vez más la plataforma. Además, seleccionarán a algunos usuarios (aparentemente de forma aleatoria) que se hayan registrado en el servicio antes del 13 de marzo, dado que ese fue el día cuando Google anunció el cierre de Reader.

Los desarrolladores lamentan muchísimo esta decisión, pero piden a sus usuarios comprensión, y debemos entenderlos. The Older Reader apenas estaba bajo la responsabilidad de dos desarrolladores. Dos personas que trabajaban en este lector de RSS en sus horas libres, las cuales aseguran que cada vez fueron disminuyendo luego del anuncio de Google, hasta haberse quedado sin ningún momento de descanso fuera de su trabajo.

El trabajo y la presión fue demasiado para estos developers. En este caso no hablamos de una empresa millonaria o dedicada exclusivamente al desarrollo de su plataforma, como Feedly o Flipboard, sino de un par de personas que quisieron hacer un buen lector de RSS, lo lograron y se vieron desbordados de usuarios gracias a la calidad de su producto.

Aún quedan posibilidades

Personalmente llegué a probar The Old Reader y me pareció muy similar a la experiencia de la vieja plataforma de Google, algo que para muchos sería muy atractivo. Aunque en mi caso prefiero otros servicios para mis Feeds, entiendo que muchos van a extrañar este cliente, que ya no estará disponible para el público en general, y se lo han hecho saber a los desarrolladores.

Dentro de exactamente dos semanas serán eliminadas todas las cuentas que se registraron en The Old Reader posterior al 13 de marzo, con la excepción de que cumplas alguna de las condiciones mencionadas anteriormente, en cuyo caso tu cuenta será migrada a la versión privada de la plataforma. Por supuesto, los usuarios podrán descargar el archivo que contiene todas sus suscripciones, para migrar a otro servicio.

Aún así, podrían existir opciones para que The Old Reader siga con vida:

  • Los desarrolladores no descartan que, si alguna empresa estuviera interesada en comprar la plataforma, podrían llegar a un acuerdo.
  • Siendo atrevido, se me ocurre que el crowdfunding al mejor estilo de Kickstarter podría conseguir una buena cantidad de fondos para hacer más lucrativo el proyecto, pero esto significaría emprender en una nueva empresa o startup tecnológica, algo que no veo posible, ya que en su comunicado lo dejan muy claro: "no todos quieren ser emprendedores".
  • Finalmente y aún más atrevido, quizás si liberaran el código fuente de The Old Reader para que cualquiera pudiera usarlo como código abierto, daría vida a otras plataformas muy interesantes, pero esta decisión sería única y exclusivamente de sus responsables, y nadie tiene el derecho de obligarlos a ello.

Así, vemos como la muerte de Google Reader aunque no fue el fin del RSS, si ha logrado beneficiar a algunas plataformas similares, pero también perjudicar a otras, gracias a las migraciones de usuario masivas, que buscan un reemplazo a su lector de feeds de confianza.