En el mes de enero la red se tiñó de luto con la noticia de la muerte de unos personajes más carismáticos de la red: Aaron Swartz. Impulsor del RSS o el lenguaje Markdown, Aaron Swartz se suicidó a la edad de 26 años víctima de una depresión tras el acoso judicial al que había sido sometido tras descargar, desde la red del MIT, 4 millones de artículos científicos de JSTOR; un hecho por el que se enfrentaba a 35 años de prisión. Tras la muerte de Swartz, las familia y allegados de Swartz miraron a la fiscalía como causante de este fatal desenlace y también a la pasividad del MIT durante la investigación e instrucción del caso de los documentos de JSTOR. El MIT anunció una investigación interna sobre su actuación; un estudio que hoy mismo se ha publicado y que describe las actuaciones de la institución y las "lecciones aprendidas".

Rafael Reif, Presidente del MIT, ha publicado hoy una carta introductoria al informe que encargó a una comisión interna de la institución que ha estado analizando la actuación del MIT en el caso de Aaron Swartz y han elevado una serie de recomendaciones y lecciones aprendidas de todo lo acontecido. El MIT ya anunció que, por transparencia, todos los documentos vinculados al caso así como el informe serían públicos y, efectivamente, es algo que han cumplido puesto que el informe de 100 páginas se ha publicado bajo licencia Creative Commons.

El informe fue entregado al Presidente del MIT el pasado día 26 de julio y, tras la revisión de la Presidencia, hoy se ha hecho público finalmente. Este informe del MIT era especialmente relevante porque el MIT mantuvo siempre una "cómoda posición" en el caso de Aaron Swartz ya que los documentos se habían sacado desde JSTOR usando la red del MIT. Si bien es cierto que el MIT no se personó en la acusación ni realizó denuncia alguna, el caso terminó pasando a la Fiscalía que terminó actuando de oficio y llevó el caso hasta el final.

La visión del MIT del caso Swartz

Según las conclusiones del informe del MIT sobre el caso de Aaron Swartz, la institución llega a las siguientes conclusiones:

  • El MIT alega que desconocía que Aaron Swartz había sido la persona que había sacado los documentos de JSTOR hasta que trascendió que Swartz había sido arrestado.

  • El MIT alega que no presentaron formalmente cargos ni tampoco solicitaron que Swartz fuera perseguido por la justicia y, de hecho, consideran que su postura fue neutral en todo el proceso.

La novia de Swartz ha sido una de las primeras voces en comentar el informe del MIT y ha sido bastante crítica con la supuesta neutralidad de la institución. Según Taren Stinebrickner-Kauffman, el MIT colaboró con la investigación dando acceso a todas las pruebas o refutando los argumentos y testigos de la defensa de Swartz, por tanto, a su criterio no fueron neutrales y deberían haber tomado la misma posición que tomó JSTOR retirando cargos y desvinculándose del proceso.

Las lecciones aprendidas por el MIT

¿Y qué lecciones ha aprendido el MIT de este caso? ¿Qué puede mejorar el MIT o en qué puede honrar a Aaron Swartz? Si el informe de investigación de la explosión del Transbordador espacial Challenger era bastante claro con el "análisis de las causas" del incidente y la Comisión Rogers marcaba 9 recomendaciones que NASA debía asumir, las lecciones aprendidas y las reflexiones de este informe versan más por el lado ético y filosófico que por lo práctico.

Desde el punto de vista práctico, el MIT asume que la policía del Campus no está preparada para tratar incidentes vinculados a la seguridad en redes y sistemas de información, motivo por el que el caso se investigó fuera de su jurisdicción. De hecho, el MIT apunta a que si se hubiese investigado internamente, habría estado sujeto a los procedimientos sancionadores internos que distan mucho de los 35 años de prisión con los que iban a condenar a Swartz.

En el plano más ético y filosófico, el MIT apunta a la necesidad de apostar por el Open Data y abrir los datos de las investigaciones aunque, eso sí, no se aprecia un compromiso formal sino que se queda en forma de recomendación. Consideran que lo que ocurrió fue una mezcla de "buenas intenciones" de alguien brillante y una "carencia formativa" en aspectos legales o políticos; por tanto, recomiendan al MIT reforzar la formación sobre ética y aspectos legales en el tratamiento de información para que sus estudiantes cuenten con la base suficiente como para evaluar sus actos en toda su dimensión.

El MIT no cree que hubieran sido capaces de prevenir la tragedia acontecida aunque consideran que el informe contiene una serie de reflexiones que deberían marcar la estrategia formativa y cultural de la institución para los próximos años, especialmente en la conjunción de la cultura hacker del MIT y la formación en aspectos legales y éticos a los alumnos y los miembros de la comunidad.

La necesidad del Open Data en la investigación científica

Uno de los aspectos que se tratan en el informe, a mi parecer de manera muy superficial, es la necesidad de "trabajar en abierto" en el ámbito de la investigación científica. Una institución como el MIT debería estar más comprometida con la divulgación y debería hacer libres los resultados de las investigaciones, saliendo de este arcaico circuito de revistas científicas que se nutren de investigaciones (muchas veces pagadas con fondos públicos) y que requieren una cuota de suscripción a universidades y bibliotecas de todo el mundo.

Los primeros días tras la muerte de Aaron Swartz se habló mucho de esta necesidad, sin embargo los meses han pasado y aún sigue quedando mucho por hacer para cambiar este "negocio editorial" en el que se ha convertido la investigación y la comunicación de resultados. Proyectos como [Gene Expression Omnibus ](http://alt1040.com/2012/07/open-data-genetica-geonos demuestran que es posible optimizar esfuerzos y que no es necesario "pagar" por algo que "ya se ha pagado" al financiar una investigación y, por ahora, solamente encontramos excepciones como Reino Unido que apuestan por el año 2014 como inicio de la apertura pública a los datos de las investigaciones científicas.