Hoy en día son muchos los usuarios que se conectan a Internet a través de conexiones DSL, es decir, a través del mismo par de cobre que llega a sus hogares desde la central para ofrecerles el servicio de voz fija (salvo casos como el ADSL de PepePhone). Si bien las tecnologías DSL han evolucionado mucho en estos años y hemos de las conexiones de 1 Mbps a llegar a 50 Mbps (en velocidades de bajada), el par de cobre había "tocado techo" y sus limitaciones no nos permitían exprimirlo más y aumentar la velocidad de este tipo de conexiones, colocando al FTTH (y el consiguiente despliegue de fibra) como el siguiente paso a dar. El despliegue de este tipo de infraestructuras no siempre es fácil así que la ITU se está planteando definir un nuevo estándar que sea capaz de ofrecer al usuario conexiones DSL de 1 Gbps sobre par de cobre.

Teniendo en cuenta que actualmente las conexiones FTTH, en términos generales, ofrecen alrededor de 100 Mbps (salvo casos excepcionales como Adamo en España o Axtel en México) y muchos miramos con envidia sana a Kansas City y Google Fiber, que sí que ofrece 1 Gbps en su paquete comercial; poder disponer de 1 Gbps sobre infraestructuras que ya están desplegadas y que, por tanto, no requieren de grandes inversiones en obras es una noticia para alegrarse mucho.

El primero de los pasos, evidentemente, pasa por la definición de un nuevo estándar que nos permita "subir un escalón" con respecto a tecnologías como VDSL2+; una tarea que recaerá en la ITU (Unión Internacional de Telecomunicaciones) con la idea de establecer un marco base sobre la que desarrollar esta nueva tecnología que nos permita, por ejemplo, acceder a contenidos en streaming con calidad HD sin tener que recurrir a una instalación sobre fibra óptica.

G.fast ofrece la velocidad de la fibra óptica con las facilidades de instalación de ADSL2

G.fast será el nombre de este estándar que ofrecerá 1 Gbps sobre el par de cobre aunque, como nos podemos imaginar, el par de cobre tiene sus limitaciones y la distancia seguirá siendo un hándicap para este tipo de conexiones. Si conforme nos alejábamos de las centrales de conmutación, la velocidad de nuestras conexiones ADSL decrecía, con G.fast la distancia a las centrales se reduce muchísimo puesto que el límite de distancia estará en los 250 metros.

¿Y qué ventaja tiene G.fast frente a FTTH? Ofrecer 1 Gbps en un radio de 250 metros alrededor de la central de conmutación puede suponer un importante ahorro en despliegue de fibra óptica hasta los hogares de los usuarios y, evidentemente, el radio de acción se podría ampliar en detrimento de la velocidad (con lo que se alargaría bastante más la vida útil de este tipo de infraestructuras). Además, los operadores podrían encontrar una ventaja adicional en este sistema porque la instalación seguiría siendo tan simple como con el clásico ADSL y con enviar el router al usuario en forma de kit autoinstalable sería más que suficiente (evitando el desplazamiento de un técnico).

Según el roadmap que se ha fijado la ITU, 2014 podría ser la fecha en la que el estándar podría estar listo tras una primera fase experimental y pruebas que acaba de concluir en la que Alcatel-Lucent y Telekom Austria han sido capaces de alcanzar 800 Mbps sobre par de cobre a 100 metros de la central de conmutación y 1,1 Gbps a 70 metros de distancia de la central.

En lugares en los que el despliegue de FTTH se ralentice, sin duda G.fast puede ser muy útil para ofrecer a los usuarios mayores velocidades y no dejarlos estancados en velocidades bajas que no permiten disfrutar con calidad de servicios de streaming de video y otros contenidos.

Tecnológicamente encuentro esto muy interesante, sin embargo creo que puede ser un riesgo para mejorar las infraestructuras; si bien la crisis había ralentizado los despliegues y se estaban fomentando los despliegues conjuntos para compartir gastos y reactivar la inversión, G.fast podría llegar a frenar toda esta inversión en nuevas infraestructuras si los operadores lo ven como un "escape" al FTTH y no lo entienden como un complemento para dotar de buen servicio en aquellos lugares en los que los despliegues son inviables.